Un nuevo estudio revela alteraciones musculares y metabólicas relevantes en pacientes con COVID persistente

Un equipo investigador Grupo de Investigación en Autoinmunidad, Infección y Trombosis (GRAIÏT) del Institut d’Investigació Biomèdica Catalunya Sud, de los servicios de Medicina Interna y Fisiología Clínica y Evaluación Funcional del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, ha presentado nuevas evidencias que confirman el impacto profundo y sostenido de la infección por SARS‑CoV‑2 en el sistema muscular y metabólico de las personas afectadas por la Condición post COVID‑19 (COVID persistente). Los resultados del estudio «Assessment of Physical Status and Analysis of Lipidomic and Metabolomic Alterations in Patients with Post‑COVID‑19 Condition» subrayan la necesidad de impulsar programas específicos de rehabilitación y reacondicionamiento físico para mejorar la recuperación de los pacientes y se han publicado en la revista científica PLOS ONE de este mes de marzo.

En el estudio se pone de manifiesto una afectación muscular periférica significativa relacionada con la infección. Esta alteración comporta una pérdida marcada de rendimiento físico, uno de los síntomas más frecuentes e incapacitantes de la enfermedad. Los investigadores destacan que los pacientes podrían beneficiarse de protocolos de rehabilitación personalizados para recuperar fuerza, resistencia y funcionalidad.

Asimismo, en el análisis del metabolismo corporal mediante técnicas metabolómicas y lipidómicas, se han detectado cambios que pueden explicar algunos de los síntomas de los pacientes:

Según los responsables del trabajo, estos hallazgos refuerzan la idea de que la Condición post COVID‑19 es un trastorno multisistémico y que requiere un abordaje integral que combine rehabilitación física, seguimiento metabólico e intervenciones personalizadas.

Los investigadores señalan que los resultados abren la puerta a desarrollar estrategias terapéuticas más específicas y a orientar mejor los circuitos asistenciales destinados a los pacientes con COVID persistente.

Un estudio dirigido por la URV, en el que han participado el IRB CatSud y el CIBEROBN, revela que la microbiota intestinal podría explicar el efecto beneficioso de la dieta sobre la depresión

La relación entre la alimentación y la salud mental es cada vez más evidente, pero aún no están suficientemente definidos los mecanismos biológicos que pueden explicarla. Un nuevo estudio apunta ahora a la microbiota intestinal como una pieza clave en este vínculo. La investigación, impulsada por la Universidad Rovira i Virgili (URV), ha analizado si diversos patrones alimentarios se asocian con perfiles concretos de microorganismos intestinales y si estos perfiles se relacionan, a su vez, con los síntomas depresivos. La revista MedComm ha recogido los resultados del estudio, en el que también han participado el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud) y el área de Fisiopatología de la Obesidad del CIBER (CIBEROBN).

El estudio analizó 644 adultos mayores del ensayo PREDIMED-Plus, con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico. El equipo investigador evaluó los hábitos alimentarios, la composición de la microbiota intestinal a partir de muestras fecales y la evolución de los síntomas depresivos al cabo de un año de seguimiento, con el objetivo de explorar si el intestino puede actuar como un puente biológico entre la dieta y la salud mental. “Sabíamos que una alimentación de mayor calidad se asocia con una mejor salud mental, pero faltaban pistas sobre los mecanismos. Nuestros resultados apuntan a que la microbiota intestinal podría ser parte de esta explicación”, señala Jordi Salas-Salvadó, catedrático de Nutrición Humana en la URV y coordinador del estudio.

El trabajo comparó diversos patrones dietéticos que reflejan formas habituales de comer. Se analizaron cuatro patrones de mayor calidad, como la dieta mediterránea en su versión estándar y en una versión con enfoque de restricción energética, el patrón DASH, basado en alimentos frescos y poco procesados y orientado a mejorar la presión arterial, y una dieta basada en plantas de perfil saludable, con mayor presencia de fruta, verdura, legumbres y cereales integrales. Paralelamente, se estudiaron dos patrones de perfil menos saludable: una dieta basada en plantas de baja calidad nutricional, con un consumo elevado de alimentos vegetales pero dominada por opciones como harinas refinadas, bebidas azucaradas o snacks, y una dieta de tipo Western, descrita como más proinflamatoria y caracterizada por un mayor consumo de ultraprocesados, carnes procesadas, dulces, bebidas azucaradas y grasas de baja calidad, así como por una menor presencia de alimentos frescos y ricos en fibra.

Los resultados mostraron que las personas que seguían con mayor fidelidad los patrones alimentarios de mayor calidad tendían a presentar menos síntomas depresivos a lo largo del año. En cambio, una mayor proximidad a los patrones de perfil menos saludable se asoció con una evolución menos favorable, con más síntomas depresivos.

El estudio también observó que la dieta deja huella en el intestino. Los patrones más saludables, especialmente los mediterráneos, se relacionaron con una microbiota más rica y diversa, mientras que los patrones menos saludables mostraron asociaciones con una menor diversidad. Este dato es relevante porque la diversidad microbiana a menudo se considera un indicador de resiliencia y buen funcionamiento del ecosistema intestinal.

Una pieza clave para entender el efecto de la dieta sobre la depresión

El resultado más innovador llegó al analizar si la microbiota podía estar implicada en el vínculo entre dieta y depresión. Los investigadores encontraron indicios de que la microbiota intestinal explicaría una parte del efecto observado entre la dieta mediterránea y los síntomas depresivos, aproximadamente un 17% en la versión mediterránea con restricción energética y alrededor de un 31% en la versión estándar. Es decir, una parte del beneficio asociado a una alimentación mediterránea podría estar relacionada con la forma en que esta dieta favorece un perfil microbiano más saludable.

“Este estudio aporta evidencias de que el perfil de microorganismos del intestino puede actuar como mediador en la relación entre la dieta mediterránea y los síntomas depresivos. Es un paso importante para entender por qué algunos patrones dietéticos parecen más protectores que otros, aunque todavía se necesita más investigación para confirmar la causalidad”, subraya Adrián Hernández-Cacho, autor principal del trabajo.

En conjunto, los resultados refuerzan el interés del eje intestino-cerebro y aportan una explicación plausible de por qué mejorar la calidad de la dieta podría beneficiar también la salud mental. Los autores destacan, además, que este es uno de los primeros estudios a escala internacional que aportan evidencias de un posible papel mediador de la microbiota intestinal en la relación entre patrones dietéticos y síntomas depresivos, añadiendo una pieza clave a un campo de investigación en rápida expansión. Aun así, los resultados todavía no permiten establecer una relación de causa-efecto y será necesario confirmar estos hallazgos en otras poblaciones y con diseños que permitan determinar con mayor precisión el papel causal de la microbiota.

Este trabajo multicéntrico ha sido liderado por Adrián Hernández-Cacho y dirigido por el investigador Jordi Salas-Salvadó y Jesús García-Gavilán, todos ellos integrantes de la Unidad de Nutrición Humana del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la Universidad Rovira i Virgili, en colaboración con otros investigadores del consorcio PREDIMED-Plus. Los investigadores también pertenecen al Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBEROBN) y al Institut de Recerca Biomèdica CatSud (IRBCATSUD).

Referencia bibliográfica: Hernández-Cacho, J. Ni, J. F. García-Gavilán, et al. “ The Gut Microbiota as a Mediator in the Relationship Between Dietary Patterns and Depression.” MedComm 7, no. 2 (2026): e70562. https://doi.org/10.1002/mco2.70562

 

Un estudio del IRB Catalunya Sud (antes IISPV) y del Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona descubre que estas vesículas actúan de manera diferente según la agresividad del tumor, abriendo nuevas vías para futuras estrategias terapéuticas.

El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en hombres en muchos países occidentales. En la demarcación de Tarragona se diagnostican cerca de 670 casos nuevos cada año, y a escala estatal la cifra supera los 30.000. Aunque muchos tumores tienen un crecimiento lento, otros pueden progresar y diseminarse, por lo que entender qué factores impulsan esta agresividad es esencial para mejorar el pronóstico de los pacientes.

En este contexto, investigadores del Grup de Recerca en Biomarcadors de Malalties i Mecanismes Moleculars (DIBIOMEC) de l’Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB Catalunya Sud, antes IISPV), en colaboración con los Servicios de Urología y Anatomía Patológica del Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona, han dado un paso importante. Su estudio, recientemente publicado, demuestra por primera vez que las vesículas extracelulares (pequeñas partículas liberadas por las células) derivadas del tejido adiposo que rodea la próstata (tejido adiposo periprostático, PPAT) modulan el comportamiento de las células tumorales de manera diferente según el grado de riesgo del cáncer.

El trabajo, liderado por la Dra. Matilde R. Chacón y el Dr. Xavier Ruiz-Plazas, y realizado con un equipo multidisciplinario, ofrece una nueva visión sobre cómo el microambiente tumoral —y en concreto la grasa periprostática— “dialoga” con el cáncer e influye en su evolución.

Principales hallazgos

Por un lado, se observan efectos dependientes del riesgo. Es decir, las vesículas derivadas del tejido adiposo periprostático de pacientes con cáncer de próstata de bajo riesgo estimulan principalmente la proliferación de las células tumorales. En cambio, las vesículas obtenidas de pacientes con tumores de alto riesgo no aumentan la proliferación, pero sí potencian la capacidad de migración de las células cancerosas y estimulan la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos), dos procesos clave para la progresión y diseminación del tumor.

Por otro lado, estas vesículas también afectan al microambiente tumoral. Además de actuar sobre las células cancerosas, influyen en otras células del entorno. Las vesículas de bajo riesgo promueven un perfil proinflamatorio e inmunosupresor en macrófagos (células del sistema inmunitario), lo que podría contribuir a crear un entorno favorable al tumor en etapas iniciales.

Otro hallazgo importante es la activación de vías de señalización, ya que los efectos observados se relacionan con la activación de rutas moleculares clave en el cáncer.

Este descubrimiento muestra que el tejido adiposo periprostático no es un simple observador, sino un actor activo y dinámico que modula el comportamiento del cáncer de próstata según la agresividad de la enfermedad. Las vesículas extracelulares derivadas de este tejido emergen como nuevos factores diana para desarrollar futuras estrategias terapéuticas destinadas a interferir en la comunicación entre el tumor y su microambiente, especialmente en los casos de mayor riesgo de progresión.

Aunque los resultados se han obtenido en modelos in vitro y serán necesarios estudios adicionales en modelos más complejos, este trabajo representa un avance importante en la comprensión de la biología del cáncer de próstata y abre una vía prometedora para la investigación translacional.

Enlace a la publicación científica:
Arreaza-Gil V. et al. Periprostatic adipose tissue-derived extracellular vesicles modulate prostate cancer cell behaviour in vitro according to tumour grade. Mol Med (2026).

PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41566212/
DOI: 10.1186/s10020-026-01422-7

Los estudiantes han podido conocer de primera mano cómo se desarrolla la investigación biomédica y descubrir el papel de los profesionales que trabajan para mejorar la salud de la población

El Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) recibió este viernes 6 de febrero la visita de un grupo de alumnos del Colegio Mare de Déu del Carme de Tarragona en sus instalaciones situadas en el Hospital Universitari Sant Joan de Reus.

Durante la visita, los estudiantes pudieron conocer directamente cómo se lleva a cabo la investigación biomédica, visitar diferentes espacios de trabajo y descubrir la labor de los profesionales que investigan para mejorar la salud de la población. La actividad tenía como objetivo acercar la ciencia y la investigación a los jóvenes y despertar posibles vocaciones científicas.

Esta iniciativa forma parte del compromiso del IISPV con la divulgación científica y la educación, a través de actividades dirigidas tanto a centros educativos como a la ciudadanía en general. En este sentido, el Instituto organiza visitas guiadas y acciones divulgativas durante todo el año para dar a conocer su labor investigadora.

Entre otras iniciativas destacadas, el IISPV organizó el año pasado, con motivo de su 20º aniversario, las jornadas “La investigación en salud sale a la calle” en Reus y Tarragona, con talleres y actividades pensadas especialmente para niños y jóvenes, con el fin de explicar la ciencia de una manera cercana y fácil de entender.

Con acciones como esta visita escolar, el IISPV refuerza su voluntad de conectar la investigación biomédica con la sociedad y contribuir a la formación científica de las futuras generaciones.

Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP) y del Instituto de Investigación Biomédica Cataluña Sur (IRB CatSud, antes IISPV) ha publicado en la revista científica Inflammatory Bowel Diseases un estudio que describe un modelo experimental en rata que reproduce características clave del creeping fat, la acumulación de tejido adiposo que rodea los segmentos intestinales inflamados y que es uno de los rasgos patológicos típicos de la enfermedad de Crohn.

El estudio muestra que el modelo de colitis inducida con 2,4,6-trinitrobenzenesulfonic acid (TNBS) desarrolla una hiperplasia del tejido adiposo mesocólico que presenta similitudes macroscópicas, histológicas, inmunológicas y moleculares con el creeping fat observado en pacientes con enfermedad de Crohn. Según los autores, este modelo puede facilitar el estudio del papel de este tejido en la progresión de la enfermedad y en sus complicaciones.

La primera autora del estudio, la Dra. Laura Clua, explica que “el creeping fat no es solo un crecimiento del tejido adiposo alrededor del intestino inflamado, sino que es un tejido metabólicamente e inmunológicamente activo. En el modelo observamos una infiltración importante de células inmunitarias y una alta expresión de citocinas proinflamatorias, características que también se han descrito en pacientes”.

Los resultados muestran una relación entre la gravedad de la inflamación intestinal transmural y el desarrollo de la hiperplasia mesocólica, así como la presencia de bacterias desplazadas hacia la subserosa. Según los autores, estas observaciones apoyan la hipótesis de que la microbiota intestinal puede contribuir al remodelado del tejido adiposo mesentérico.

El coautor Roger Suau, autor de correspondencia del artículo, destaca que “hemos caracterizado el modelo a varios niveles —macroscópico, histopatológico, inmunohistoquímico y transcriptómico—, lo que nos ha permitido compararlo con las características descritas en humanos. Aproximadamente la mitad de los animales desarrollan una hiperplasia mesocólica con características similares al creeping fat descrito en la enfermedad de Crohn”.

Para la Dra. Carolina Serena (IRB CatSud), líder del grupo de investigación Malalties Inflamatòries Intestinals (IBODI), este modelo puede ser útil para profundizar en los mecanismos implicados en la enfermedad: “disponer de un modelo experimental que reproduzca este fenómeno facilita el estudio de la relación entre inflamación intestinal, translocación bacteriana y remodelado del tejido adiposo mesentérico”.

Según el Dr. Josep Manyé, investigador del Grup de Recerca en Malalties Inflamatòries Intestinals (GReMII) del IGTP, “este tipo de modelos experimentales pueden contribuir a comprender mejor el papel del creeping fat en la enfermedad de Crohn y a explorar nuevas aproximaciones terapéuticas”.

En el estudio también han participado investigadores del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol, el Hospital de Viladecans y el CIBEREHD, así como otros equipos del IGTP, como la plataforma científico-técnica de Genómica de Alto Rendimiento y Bioinformática, liderada por Lauro Sumoy, y el grupo de Investigación Traslacional en Enfermedades Hepáticas, liderado por Ramon Bartolí.

Los autores señalan que el modelo ofrece una plataforma experimental reproducible para estudiar el papel del tejido adiposo mesentérico en la enfermedad inflamatoria intestinal y facilitar la evaluación de nuevas estrategias terapéuticas en fases preclínicas.

Un estudio liderado por la URV, con participación del IRB CatSud, revela que el consumo de aceite de oliva virgen, a diferencia del refinado, mejora la diversidad bacteriana y ayuda a preservar la función cerebral en personas mayores

La Universitat Rovira i Virgili (URV), con la participación del Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, antes IISPV), ha participado en un estudio pionero que demuestra que el consumo de aceite de oliva virgen puede contribuir a preservar la función cognitiva mediante la modulación de la microbiota intestinal. La investigación, publicada en Microbiome, es la primera en humanos que analiza de manera específica esta relación.

El estudio se ha llevado a cabo con datos de 656 personas de entre 55 y 75 años con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico, participantes del proyecto PREDIMED-Plus. Las personas que consumían aceite de oliva virgen —y no refinado— mostraban una mejor evolución de la función cognitiva y una microbiota intestinal más diversa, un indicador clave de salud metabólica. Además, se ha identificado el género bacteriano Adlercreutzia como posible mediador de este efecto protector.

La diferencia entre los dos tipos de aceite radica en el proceso de elaboración: mientras que el aceite de oliva virgen conserva antioxidantes, polifenoles y compuestos bioactivos, el refinado pierde buena parte de estos elementos durante el tratamiento industrial. “No todos los aceites de oliva tienen los mismos beneficios sobre la función cognitiva”, explica Jiaqi Ni, primera autora del estudio.

Los resultados refuerzan la importancia de la calidad de la grasa en la dieta mediterránea. “El aceite de oliva virgen no solo protege el corazón, sino que también puede ayudar a preservar el cerebro durante el envejecimiento”, destaca Jordi Salas-Salvadó, investigador principal. Las codirectoras Nancy Babio y Stephanie Nishi subrayan que, en un contexto de aumento del deterioro cognitivo, mejorar la calidad de la dieta es una estrategia accesible y eficaz.

La investigación ha sido posible gracias al liderazgo de la URV y el IISPV-CERCA, con la colaboración del CIBERobn y de instituciones internacionales como las universidades de Wageningen y Harvard.

Referencia bibliográfica: Ni J, Nishi SK, Babio N, Belzer C, Vioque J, Corella D, Hernando-Redondo J, Vidal J, Moreno-Indias I, Compañ-Gabucio L, Coltell O, Fitó M, Toledo E, Wang DD, Tinahones FJ, Salas-Salvadó J. Total and different types of olive oil consumption, gut microbiota, and cognitive function changes in older adults. Microbiome. 2026 Jan 24. doi: 10.1186/s40168-025-02306-4.

• Coincidiendo con el Día Mundial contra el Cáncer, se ha formalizado un acuerdo de colaboración con una duración inicial de cuatro años.
• La Lliga realizará una primera aportación de 68.000 euros para apoyar proyectos de investigación en cáncer del Instituto.

El Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) y la Lliga Contra el Càncer de las Comarques de Tarragona y Les Terres de l’Ebre han firmado un acuerdo marco de colaboración que refuerza el compromiso de ambas instituciones con la investigación, la prevención y la divulgación en el ámbito de la salud y la lucha contra el cáncer. La firma del acuerdo coincide con la conmemoración del Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra mañana, 4 de febrero, una jornada que recuerda la importancia de unir esfuerzos para reducir el impacto de esta enfermedad en la sociedad.

El acuerdo establece un marco estable de cooperación, con una duración de 4 años y prorrogable anualmente durante 4 años más. Este marco permitirá impulsar proyectos de investigación y actividades orientadas a mejorar la salud y la calidad de vida de las personas afectadas por esta enfermedad. En este sentido, la Lliga aportará cada año una ayuda económica al IISPV que se destinará a proyectos de investigación y a iniciativas de prevención del cáncer. La primera contribución prevista es de 68.000 euros.

Joan Vendrell, director del IISPV, ha destacado que esta colaboración “es una oportunidad para reforzar la investigación oncológica que se hace en el territorio y para avanzar en proyectos con un impacto directo en la salud de la ciudadanía”. Según ha explicado, “trabajar junto a una entidad con una trayectoria tan sólida en prevención y sensibilización, como la Lliga Contra el Càncer, nos permite avanzar mucho en la investigación contra el cáncer que llevamos a cabo en nuestro Instituto”.

Por su parte, Agustina Sirgo, presidenta de la Lliga Contra el Càncer de las Comarques de Tarragona y Les Terres de l’Ebre, ha subrayado que “la investigación es una de las herramientas más importantes para mejorar la vida de las personas que conviven con el cáncer. Este acuerdo nos permite sumar fuerzas con un centro de referencia como el IISPV y asegurar que el apoyo de la ciudadanía se convierte en avances que benefician directamente a los pacientes de nuestras comarcas. Contribuir y apoyar la investigación es una responsabilidad que asumimos con orgullo y determinación. Queremos que cada paciente y cada familia sepan que no están solos, y que desde la Liga seguiremos trabajando para que el futuro sea mejor”.

La alianza entre las dos instituciones también incluye acciones de divulgación y sensibilización dirigidas a la población, con el objetivo de fomentar hábitos saludables y promover la detección precoz, uno de los factores más importantes para mejorar la supervivencia en casos de cáncer.

Sobre nosotros
El Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV), que durante el 2026 cambiará su nombre a Instituto de Investigación Biomédica Cataluña Sur (IRB CatSud), se creó en 2005 con la misión de impulsar y coordinar la investigación biomédica en la provincia de Tarragona. Actualmente cuenta con 200 profesionales contratados y 700 investigadores adscritos. El Instituto se organiza en cuatro áreas de investigación: metabolismo y nutrición, salud mental, oncología, e infección, inmunidad y medio ambiente, con un total de 40 grupos de investigación.

Equipo NeuroÈpia-Línea Neuroepidemiología.

Una nueva investigación del IRB CatSud e ISGlobal relaciona la nutrición de los adolescentes con el bienestar emocional, el rendimiento cognitivo y la toma de decisiones a largo plazo

La adolescencia es un periodo crítico para la maduración cerebral, y los hábitos alimentarios desempeñan un papel fundamental en este proceso. Un nuevo estudio liderado por el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, antes IISPV), en colaboración con el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), un centro impulsado por Fundación ”la Caixa”, revela que el consumo de alimentos ultraprocesados se asocia a mayores dificultades emocionales y conductuales. Por el contrario, optar por la dieta mediterránea se relaciona con una mejor función ejecutiva. La investigación, titulada Dietary Patterns and Neuropsychological Function in Adolescents: A Cross-sectional and Longitudinal Study, ha sido publicada en BMC Medicine.

El estudio, dirigido por el Grupo de Investigación en Neurociencia Clínica y Epidemiológica (NeuroÈpia) del IRB CatSud, analiza datos de una muestra de 653 adolescentes, de 12 a 16 años, del área metropolitana de Barcelona (estudio Smart-Snack) y subraya la importancia de la nutrición durante la adolescencia, etapa en la que el cerebro aún está en desarrollo, especialmente la corteza prefrontal, implicada  a su vez en la toma de decisiones y el control de los impulsos.

Los hábitos alimentarios se analizan en el presente estudio mediante cuestionarios de frecuencia de consumo para medir la adherencia a la dieta mediterránea y la ingesta de ultraprocesados. La función neuropsicológica se evalúa con un conjunto de pruebas informatizadas estandarizadas que miden atención, memoria de trabajo, inteligencia fluida, toma de decisiones y reconocimiento emocional. Los resultados conductuales y emocionales también se evalúan mediante cuestionarios validados.

Efectos opuestos en el cerebro adolescente

Los resultados muestran una clara divergencia entre ambos patrones alimentarios. Alexios Manidis, investigador principal del estudio, señala que un mayor consumo de ultraprocesados, como bebidas azucaradas, bollería industrial y carnes ultra-procesadas, se asocia con un peor rendimiento en la identificación de emociones y en el mantenimiento del estado de alerta. Además, los adolescentes con alta ingesta de ultraprocesados reportan más síntomas de ansiedad y depresión y mayores dificultades conductuales totales.

 

En contraste, una mayor adherencia a la dieta mediterránea —rica en frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva— se asocia con menos problemas de conducta y mejores puntuaciones en atención ejecutiva.

Sin embargo, en el seguimiento a seis meses, solo el consumo inicial de ultraprocesados mostró asociaciones longitudinales con los síntomas de internalización y la toma de decisiones, mientras que la adherencia a la dieta mediterránea no mostró efectos longitudinales. “Esto podría sugerir que los beneficios de la dieta mediterránea requieren un mantenimiento continuo, mientras que los efectos de los ultraprocesados pueden ser más duraderos”, comenta Manidis, lo que refuerza la importancia de mantener hábitos saludables de forma continuada.

Validación objetiva mediante biomarcadores

El estudio también incluye un análisis de marcadores biológicos en orina en una submuestra de 257 participantes y sus resultados son que los adolescentes que consumen más ultraprocesados tienen menos compuestos derivados de alimentos vegetales y más de los asociados al procesado, lo que confirma la fiabilidad de los cuestionarios dietéticos.

Christopher Papandreou, profesor adjunto de la Universidad Helénica del Mediterráneo (Creta, Grecia) y coautor principal del estudio, señala que “la alimentación de los adolescentes se está orientando hacia los alimentos ultraprocesados” y advierte de que este cambio “puede estar contribuyendo al aumento de los problemas de salud mental entre los jóvenes”.

Jordi Julvez, el investigador al frente del Grupo de Investigación NeuroÈpia del IRB CatSud – ISGlobal, recuerda que “la adolescencia es un periodo de gran remodelación cerebral” y explica que la alimentación “puede influir en cómo los adolescentes regulan sus emociones y toman decisiones complejas”.

Los investigadores concluyen que estrategias futuras, como sustituir los snacks procesados en entornos escolares por alternativas densas en nutrientes como frutos secos y fruta fresca, podrían ser efectivas para fomentar mejoras sostenidas en la regulación emocional y la función cognitiva.

Referencia bibliográfica del estudio

Manidis, A., Ayala-Aldana, N., Bernardo-Castro, S., Pinar-Martí, A., Galkina, P., Fernández-Barrés, S., Ramirez-Carrasco, P., Lamuela-Raventós, R. M., Papandreou, C., & Julvez, J. (2026). Dietary patterns and neuropsychological function in adolescents: a cross-sectional and longitudinal study. BMC Medicine, 10.1186/s12916-026-04658-6. Advance online publication. https://doi.org/10.1186/s12916-026-04658-6

Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el IRB CatSud pone en valor el papel clave de sus investigadoras y da a conocer datos sobre la presencia de mujeres en el Instituto.

El Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, antes IISPV) se suma un año más a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra este miércoles 11 de febrero, con el objetivo de visibilizar el talento femenino, reivindicar su papel en el ámbito de la investigación biomédica y fomentar vocaciones científicas entre las generaciones más jóvenes.

El IRB CatSud cuenta actualmente con una plantilla formada mayoritariamente por mujeres, que representan aproximadamente el 68% del total de profesionales vinculados al Instituto, un hecho que refleja una elevada presencia femenina en el conjunto de la actividad investigadora, técnica y de gestión.

Paralelamente, y en cuanto a la composición por sexo de los órganos de gobierno y asesoramiento, como el Comité Asesor de Dirección y el Consejo Social, hay un 52% de presencia femenina. De este modo, se evidencia su representatividad en estos espacios de gobernanza, de acuerdo con los criterios de equilibrio y representatividad que orientan el funcionamiento del Instituto.

El IRB CatSud cuenta también con una presencia significativa de mujeres en sus equipos de investigación. Las investigadoras representan una parte esencial del personal científico y lideran proyectos competitivos en ámbitos como la salud mental, la nutrición, las enfermedades metabólicas, la oncología o la salud ambiental.

Estos datos demuestran que cada vez hay más mujeres profesionales trabajando en el ámbito científico. “El cerebro de las mujeres funciona de manera diferente al de los hombres, ni mejor ni peor, pero es bueno y necesario que el mundo de la ciencia se nutra de la manera de analizar problemas y buscar soluciones del cerebro femenino”, afirma la subdirectora del IRB CatSud e investigadora en el ámbito de la genética y la salud mental, Elisabet Vilella.

Este 11 de febrero, el IRB CatSud quiere reforzar su compromiso con la igualdad de oportunidades y la promoción del talento femenino, poniendo en valor las trayectorias de sus investigadoras y contribuyendo a generar nuevas referentes para las futuras científicas.