El Auditorio del Hospital Universitario Sant Joan de Reus acogió, este viernes 23 de enero de 2026, la jornada “Aspectos importantes en el diseño y ejecución de estudios clínicos de nutrición”, organizada por la Unidad de Investigación Clínica (UIC) del IISPV. El encuentro reunió a cerca de 80 profesionales vinculados a la investigación en nutrición, la salud y las ciencias biomédicas, en una sesión centrada en la calidad, el rigor y la transparencia de los estudios clínicos.
La jornada comenzó con la intervención de la Dra. Sangeetha Shyam, que abordó el sesgo del investigador/a en la investigación en nutrición y las estrategias para prevenirlo. A continuación, el Dr. Jordi Salas-Salvadó ofreció una revisión completa de los elementos esenciales del diseño metodológico, desde el planteamiento del proyecto hasta el cálculo muestral, el reclutamiento y el plan estadístico. Tras una pausa para el café, la Dra. Nancy Babio explicó cómo planificar y gestionar datos en estudios clínicos, destacando la importancia de la calidad, la validación y la protección de la información. La Dra. Maria Vinaixa profundizó en las Buenas Prácticas de Laboratorio, poniendo énfasis en la trazabilidad, los protocolos y los sistemas de calidad necesarios para garantizar la reproducibilidad científica.
Las Dras. Verónica Luque y Carme Rubio compartieron las claves para un buen reclutamiento de participantes, mientras que la Dra. Indira Paz Graniel expuso estrategias para mejorar la retención y evitar el dropout, uno de los retos más frecuentes en los estudios clínicos. En el tramo final, la Dra. Sangeetha Shyam presentó las nuevas normas CONSORT 2025 y su impacto en el reporting de ensayos clínicos, y el Dr. Jordi Júlvez reflexionó sobre cómo comunicar resultados científicos de manera responsable y rigurosa. La clausura corrió a cargo del Dr. Joan Vendrell, que presentó la nueva Unidad de Investigación Clínica del IISPV, una apuesta estratégica para impulsar estudios clínicos de alto nivel y reforzar la investigación biomédica en el sur de Cataluña. La jornada puso de manifiesto la importancia de seguir trabajando por una investigación en nutrición más robusta, ética y con un impacto real en la salud de la población.
El estudio, publicado en la revista BMC Medicine, ha analizado datos de 746 adultos mayores con alto riesgo cardio metabólico, que han sido seguidos durante seis años. El equipo investigador ha evaluado el grado de adherencia a la dieta mediterránea, la composición de la microbiota intestinal y la evolución de su función cognitiva a lo largo del tiempo. Los resultados indican que las personas que seguían de manera más fiel este patrón alimentario presentaban una microbiota intestinal más favorable y una evolución cognitiva más positiva. Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es la identificación de una “huella microbiana” propia de la dieta mediterránea. Este nuevo biomarcador, basado en la presencia y la abundancia de determinadas bacterias intestinales asociadas a este tipo de alimentación, también se relaciona con un deterioro cognitivo más lento. Según los autores, este hallazgo aporta nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos que explican los beneficios de la dieta mediterránea sobre el cerebro. Eje intestino-cerebro La función cognitiva incluye capacidades como la memoria, la atención, el aprendizaje, el lenguaje o la toma de decisiones, esenciales para mantener la autonomía en la vida cotidiana. En paralelo, la microbiota intestinal está formada por billones de bacterias que intervienen en procesos clave como la digestión, la inmunidad o la producción de sustancias que influyen en el funcionamiento del organismo. En los últimos años, la investigación ha puesto de manifiesto la existencia del llamado eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional mediante el cual los microorganismos intestinales pueden producir compuestos que llegan al cerebro y afectan su funcionamiento. “Este estudio demuestra que la microbiota intestinal es una pieza clave en los beneficios cognitivos de la dieta mediterránea”, explica Jiaqi Ni, primera autora del trabajo e investigadora predoctoral de la URV. “Nuestros resultados sugieren que algunas bacterias intestinales asociadas a una mayor adherencia a este patrón alimentario podrían proteger frente al deterioro cognitivo”. En la misma línea, el catedrático de la URV Jordi Salas-Salvadó, director del estudio, destaca que “identificar una huella microbiana asociada a la dieta mediterránea abre nuevas oportunidades para diseñar intervenciones nutricionales o microbianas orientadas a promover un envejecimiento cognitivo saludable”. Por su parte, las investigadoras del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV Nancy Babio y Stephanie K. Nishi subrayan la relevancia de los resultados en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la prevalencia de la demencia, y apuntan que mejorar la calidad de la dieta es una estrategia sencilla y accesible con beneficios reales para la salud cerebral. El trabajo ha sido liderado por la investigadora predoctoral Jiaqi Ni y dirigido por Jordi Salas-Salvadó, Nancy Babio y Stephanie K. Nishi, miembros de la Unidad de Nutrición Humana del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV, con la colaboración de investigadores del consorcio PREDIMED-Plus. El estudio se enmarca en una investigación multicéntrica que contribuye a profundizar en la relación entre alimentación, microbiota intestinal y salud cerebral a lo largo del envejecimiento. Referencia bibliográfica: Ni J, Hernández-Cacho A, Nishi SK, Babio N, Belzer C, Konstati P, Vioque J, Corella D, Castañer O, Vidal J, Moreno-Indias I, Torres-Collado L, Coltell O, Fitó M, Ruiz-Canela M, Wang DD, Tinahones FJ, Salas-Salvadó J. Mediterranean diet, gut microbiota, and cognitive decline in older adults with obesity/overweight and metabolic syndrome: a prospective cohort study. BMC Med. 2025 Dec 1;23(1):669. doi: 10.1186/s12916-025-04488-y. Un estudio con 746 personas mayores seguidas durante seis años identifica una “huella microbiana” asociada a este patrón alimentario y a una evolución cognitiva más favorable Seguir una dieta mediterránea no solo beneficia al corazón o al metabolismo, sino que también podría ayudar a preservar la función cognitiva a medida que el envejecimiento avanza. Así lo indica una investigación liderada por la Universitat Rovira i Virgili (URV), el IISPV y el CIBERobn, que muestra cómo este patrón alimentario se asocia a una microbiota intestinal más saludable y a un deterioro cognitivo más lento en personas mayores con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico.
El estudio, publicado en la revista BMC Medicine, ha analizado datos de 746 adultos mayores con alto riesgo cardio metabólico, que han sido seguidos durante seis años. El equipo investigador ha evaluado el grado de adherencia a la dieta mediterránea, la composición de la microbiota intestinal y la evolución de su función cognitiva a lo largo del tiempo. Los resultados indican que las personas que seguían de manera más fiel este patrón alimentario presentaban una microbiota intestinal más favorable y una evolución cognitiva más positiva. Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es la identificación de una “huella microbiana” propia de la dieta mediterránea. Este nuevo biomarcador, basado en la presencia y la abundancia de determinadas bacterias intestinales asociadas a este tipo de alimentación, también se relaciona con un deterioro cognitivo más lento. Según los autores, este hallazgo aporta nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos que explican los beneficios de la dieta mediterránea sobre el cerebro. Eje intestino-cerebro La función cognitiva incluye capacidades como la memoria, la atención, el aprendizaje, el lenguaje o la toma de decisiones, esenciales para mantener la autonomía en la vida cotidiana. En paralelo, la microbiota intestinal está formada por billones de bacterias que intervienen en procesos clave como la digestión, la inmunidad o la producción de sustancias que influyen en el funcionamiento del organismo. En los últimos años, la investigación ha puesto de manifiesto la existencia del llamado eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional mediante el cual los microorganismos intestinales pueden producir compuestos que llegan al cerebro y afectan su funcionamiento. “Este estudio demuestra que la microbiota intestinal es una pieza clave en los beneficios cognitivos de la dieta mediterránea”, explica Jiaqi Ni, primera autora del trabajo e investigadora predoctoral de la URV. “Nuestros resultados sugieren que algunas bacterias intestinales asociadas a una mayor adherencia a este patrón alimentario podrían proteger frente al deterioro cognitivo”. En la misma línea, el catedrático de la URV Jordi Salas-Salvadó, director del estudio, destaca que “identificar una huella microbiana asociada a la dieta mediterránea abre nuevas oportunidades para diseñar intervenciones nutricionales o microbianas orientadas a promover un envejecimiento cognitivo saludable”. Por su parte, las investigadoras del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV Nancy Babio y Stephanie K. Nishi subrayan la relevancia de los resultados en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la prevalencia de la demencia, y apuntan que mejorar la calidad de la dieta es una estrategia sencilla y accesible con beneficios reales para la salud cerebral. El trabajo ha sido liderado por la investigadora predoctoral Jiaqi Ni y dirigido por Jordi Salas-Salvadó, Nancy Babio y Stephanie K. Nishi, miembros de la Unidad de Nutrición Humana del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV, con la colaboración de investigadores del consorcio PREDIMED-Plus. El estudio se enmarca en una investigación multicéntrica que contribuye a profundizar en la relación entre alimentación, microbiota intestinal y salud cerebral a lo largo del envejecimiento. Referencia bibliográfica: Ni J, Hernández-Cacho A, Nishi SK, Babio N, Belzer C, Konstati P, Vioque J, Corella D, Castañer O, Vidal J, Moreno-Indias I, Torres-Collado L, Coltell O, Fitó M, Ruiz-Canela M, Wang DD, Tinahones FJ, Salas-Salvadó J. Mediterranean diet, gut microbiota, and cognitive decline in older adults with obesity/overweight and metabolic syndrome: a prospective cohort study. BMC Med. 2025 Dec 1;23(1):669. doi: 10.1186/s12916-025-04488-y. El Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV) celebra el reconocimiento otorgado al Dr. Joan Borràs Balada, subdirector del Instituto de Oncología de la Cataluña Sur e investigador vinculado a nuestro instituto, que ha recibido recientemente el Premio al Conocimiento 2026 del Ayuntamiento de Reus. El galardón destaca una trayectoria clave en el desarrollo de la oncología en el territorio, la creación del primer Registro de Cáncer de Cataluña y una contribución científica y asistencial que ha impulsado el progreso de la investigación y la atención oncológica en las comarcas de Tarragona y las Terres de l’Ebre.
Durante la recpeció del galardón, este lunes en el Centre de Lectura de Reus. Foto: Hospital de Reus
Desde el IISPV, felicitamos al Dr. Borràs por una carrera dedicada a mejorar la salud de la población y a reforzar la relación entre investigación, docencia y práctica clínica.En los próximos meses, la comunidad científica interesada en la investigación biomédica y en las bases moleculares de la patología tendrá la oportunidad de asistir a dos sesiones virtuales de alto nivel, impartidas por expertos reconocidos en sus respectivos campos.
Este jueves 22 de enero a las 16 h, el Dr. Carlos Castaño, investigador posdoctoral, participará en el ciclo CIBEROBN Webinars 2026 con una ponencia centrada en un tema emergente en el ámbito de la interacción huésped–microbioma. Su charla, titulada “Isolation and Characterization of Circulating Bacterial Extracellular Vesicles: A Novel Approach to Understanding Host–Microbiome Interactions in Obesity”, abordará cómo las vesículas extracelulares bacterianas presentes en la circulación pueden ofrecer nuevas herramientas para comprender los mecanismos moleculares que relacionan el microbioma con la obesidad. Este enfoque innovador abre la puerta a nuevas líneas de investigación y a posibles aplicaciones diagnósticas o terapéuticas. Posteriormente, el 16 de febrero a las 16 h, el grupo de la SEBBM “Bases Moleculares de la Patología”, coordinado por la Dra. Sonia Fernández‑Veledo, organizará un nuevo seminario web dedicado a la neurobiología del comportamiento alimentario. La investigadora Roberta Haddad‑Tovolli (IDIBAPS) impartirá la conferencia “Neuronal circuits underlying appetitive behaviors in the maternal brain and the programming of offspring health”.

El grupo de investigación GEMMAIR recogió, el pasado jueves 6 de noviembre, el Premio Joan Pedrerol Gallego al impacto social de la investigación del Consejo Social de la Universitat Rovira i Virgili correspondiente al año 2025, en el ámbito de ciencias de la salud y de la vida, en la modalidad ex ante.

El trabajo galardonado, titulado “Bisfenol A y salud hepática: Impacto de una dieta libre de BPA en la Enfermedad Hepática Esteatósica Asociada a Disfunción Metabólica”, fue presentado por los investigadores Maria Teresa Auguet Quintillà, Helena Clavero Mestres, Carmen Aguilar Crespillo, José Antonio Porras, David Riesco, Salomé Martínez, Margarita Vives y Fàtima Sabench Pereferrer.

El Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) celebró el pasado martes 16 de diciembre su primera jornada PostDoc Day, con el objetivo de dar visibilidad a la investigación que llevan a cabo los investigadores e investigadoras postdoctorales del Instituto.

Los premiados durante la jornada fueron Francisco Algaba Chueca, que recibió el Primer Premio a la Mejor Short Presentation; Laia Just Borràs, que obtuvo el Primer Premio a la Mejor Flash Presentation; y Bernat Ballvè Gelonch, que recibió el Primer Premio a la Mejor Question.

Succipro, un spin-off creado en 2022 fruto de la investigación que se está llevando a cabo en el IRBCatSud (el nombre nuevo que adoptará el actual IISPV a partir de 2026), ha pasado a formar parte de la plataforma empresarial y de innovación Catalonia.health. Un paso que supone establecer conexiones con otras empresas del sector biomédico catalán, generar sinergias, compartir conocimiento y acelerar el desarrollo de sus productos.

Succipro se dedica a desarrollar nuevas estrategias terapéuticas basadas en la modulación del succinato, con el objetivo de abordar enfermedades inflamatorias y metabólicas que afectan a millones de personas. Todo ello se resume en este vídeo.

Actualmente, Succipro está desarrollando un fármaco para el tratamiento de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), que se encuentra en fase preclínica y presenta resultados iniciales muy prometedores. Los fármacos de Succipro también tienen el potencial de tratar enfermedades complejas de alta relevancia clínica, como la diabetes o algunos tipos de cáncer, donde la inflamación y el metabolismo juegan un papel muy importante en su desarrollo.

En Succipro se trabaja cada día con la finalidad de mejorar la calidad de vida de las personas que padecen estas enfermedades. Desde la empresa, existe un claro interés en desarrollar terapias dirigidas a resolver problemas reales y personalizados en los pacientes. Este trabajo se enmarca en el concepto de medicina personalizada, diseñando moléculas con una validación científica y metodológica adecuada para resolver problemas que hoy en día no están completamente solucionados.

Para Succipro, formar parte de Catalonia.health es una “decisión estratégica que permitirá establecer conexiones con otras empresas del sector biomédico catalán”. Se espera que esta colaboración facilite la generación de sinergias, el intercambio de conocimiento y la aceleración del desarrollo de sus productos. Esta unión entre ciencia, empresa y salud se considera clave para posicionar a Cataluña como un referente internacional en biomedicina.

 

Más información:

https://www.succipro.com/

https://www.iispv.cat/

El proyecto cuenta con el apoyo de la Diputació de Tarragona, que ha concedido una ayuda de 100.000 euros para tirar adelanta la iniciativa

El Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) (que a partir de 2026 será el Institut d’Investigación Biomèdica Catalunya Sud – IRB CatSud) impulsa el proyecto XISS para la integración de la investigación biomédica y la innovación social. El proyecto tiene como objetivo transformar el sistema sanitario de la provincia mediante la conexión efectiva entre investigación biomédica, innovación tecnológica y participación ciudadana, con un impacto directo en la salud y el bienestar de la población. Esta iniciativa cuenta con la colaboración de la Diputació de Tarragona, que ha concedido una ayuda por importe de 100.000 €, para sacar adelante esta iniciativa.

El proyecto ha hecho posible los estudios previos para la creación de la Unitat d’Investigació Clínica Catalunya Sud (UiC), que estará ubicada en el Hospital Universitari Sant Joan de Reus y que estará coordinada en colaboración con las tres regiones sanitarias (Camp de Tarragona, Terres de l’Ebre y Baix Penedès). Esta infraestructura permitirá desarrollar ensayos clínicos avanzados, incluyendo estudios de fase Y en oncología, así como investigaciones multicéntricas en enfermedades cardiovasculares, metabólicas, infecciosas y neurodegenerativas.

La UiC facilitará la incorporación de pacientes de zonas rurales o geográficamente dispersas, reduciendo desigualdades e incrementando el acceso a la innovación terapéutica. Además, la interoperabilidad de datos y la implementación de servicios de telemedicina aseguran la igualdad de oportunidades en el acceso a los ensayos clínicos.

Impacto territorial y social

El proyecto alcanza 184 municipios y 10 comarcas de la provincia de Tarragona, con la participación de agentes locales y socioeconómicos (ayuntamientos, hospitales, centros de atención primaria, universidad, sociedad civil, asociaciones de pacientes, empresas biotecnológicas y farmacéuticas, clústeres empresariales y empresas emergentes).

Entre los resultados ya logrados destacan:

Una respuesta a las desigualdades

El análisis del Registr Espanyol d’Estudis Clínics muestra que la provincia de Tarragona tiene una concentración de ensayos clínicos muy inferior a la de Barcelona (21,89 por millón de habitantes ante 114,89). El proyecto XISS da respuesta a esta necesidad, asegurando una distribución más equitativa de recursos y estructuras de investigación clínica en Cataluña.

El proyecto XISS se posiciona como referente nacional en la traslación de conocimiento científico hacia la práctica clínica, promoviendo un sistema sanitario centrado en la persona, el territorio y la reducción de las desigualdades sociales y geográficas.

Un estudio identifica, por primera vez, biomarcadores no invasivos capaces de detectar de forma temprana la esteatosis hepática —conocida como hígado graso— en población infantil y adolescente que adquirieron al nacer el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). El estudio, publicado en Communications Medicine, ha sido coordinado por personal investigador del área CIBER de Enfermedades Infecciosas (CIBERINFEC) en el Hospital Universitari de Tarragona Joan XXIII (HJ23) – Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) y el Hospital Universitario La Paz. También pertenecientes a la Universitat Rovira i Virgili (URV), el Instituto de Investigación de La Paz (IdiPAZ) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). El trabajo supone un avance clave para mejorar el diagnóstico de una complicación que afecta aproximadamente al 30% de esta población pediátrica.  

De izqda. a dcha.: Talía Talía Sainz, Anna Rull y Silvia Chafino.

La esteatosis hepática es habitual en personas con infección por VIH y su prevalencia en población infantil y juvenil ronda también el 30%. Sin embargo, los métodos diagnósticos no invasivos utilizados en adultos no funcionan adecuadamente en población pediátrica. “Hasta ahora carecíamos de herramientas fiables para detectar el hígado graso en jóvenes con VIH sin recurrir a técnicas invasivas. Era fundamental encontrar biomarcadores específicos que permitieran identificar la enfermedad en sus fases más iniciales”, explican Anna Rull y Talía Sainz, investigadoras del CIBERINFEC pertenecientes respectivamente a l’Hospital Universitari de Tarragona Joan XXIII (HJ23) – Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) y Hospital La Paz y que han liderado el estudio. 

Análisis metabolómico avanzado 

El presente estudio analizó mediante técnicas de metabolómica avanzada muestras de sangre y heces de 29 participantes para examinar las grasas circulantes, los ácidos biliares y las bacterias intestinales. Este enfoque permitió detectar alteraciones metabólicas muy precisas que podrían indicar la presencia de daño hepático incluso antes de que aparezcan síntomas. 

Entre todas las moléculas estudiadas, dos tipos de triglicéridos (TG54:5 y TG56:7) y el ácido biliar UDCA destacaron por su capacidad para diferenciar a los jóvenes con esteatosis hepática de aquellos sin la enfermedad“La combinación de las medidas del triglicérido TG56:7 y el ácido biliar UDCA mejoró notablemente el poder discriminador de los dos grupos”, señala la también investigadora del CIBERINFEC Silvia Chafino, primera autora del trabajo. 

El estudio también reveló que los triglicéridos totales, habitualmente empleados en adultos para evaluar la función hepática, no mostraron diferencias significativas entre grupos en esta cohorte pediátrica, lo que refuerza la importancia de explorar triglicéridos específicos. 

Por otro lado, se examinó la microbiota intestinal, dado su papel en la transformación de los ácidos biliares. Aunque no se observaron diferencias entre grupos, sí se detectaron correlaciones positivas entre UDCA y la bacteria Collinsella, conocida productora de este ácido biliar, lo que podría explicar las tendencias encontradas, según determinó el equipo de investigación. 

Finalmente, el análisis integrado del perfil de ácidos biliares permitió identificar una subpoblación dentro del grupo control con un patrón similar al de la población pediátrica con esteatosis hepática. El equipo de investigación subraya que estos resultados sugieren que alteraciones tempranas en los niveles de ácidos biliares podrían reflejar un estado patológico incipiente, incluso antes de que existan manifestaciones clínicas evidentes, lo que remarcaría su papel prometedor en la predicción de la esteatosis hepática, aunque su potencial aplicación clínica debería explorarse en mayor profundidad”.  

Referencia del artículo: 

Chafino S, Tarancon-Diez L, Hurtado-Gallego J, Flores-Piñas M, Alcolea S, Olveira A, et al. Metabolomics for searching non-invasive biomarkers of metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease in youth with vertical HIV. Commun Med. 2025;5:433. 

Un estudio de la URV demuestra que priorizar alimentos con bajo índice glucémico como la mayoría de frutas o los cereales enteros puede reducir el riesgo de Alzheimer y otros tipos de demencias

La calidad y la cantidad de los carbohidratos de la dieta tienen un papel decisivo en el desarrollo de las demencias. Así lo indica un estudio del grupo de investigación Nutrición y Salud Metabólica (NuMeH) de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y del Centro de Tecnología Ambiental, Alimentaria y Toxicológica (TecnATox), junto con el Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV). Los resultados de esta investigación se han publicado en la revista científica International Journal of Epidemiology.

Aunque la edad es uno de los principales factores de riesgo de sufrir demencias, mantener unos hábitos de vida saludables –y en especial una alimentación equilibrada– es esencial para reducir el deterioro cognitivo y favorecer un envejecimiento saludable. Los carbohidratos son el componente mayoritario de la dieta y representan aproximadamente el 55% de la energía total que consumimos. Debido a su papel en el metabolismo de la glucosa y la insulina, no sólo la cantidad sino también la calidad de los carbohidratos ingeridos influyen de forma significativa en la salud metabólica y en el riesgo de enfermedades relacionadas, como el Alzheimer.

Uno de los indicadores clave es el índice glucémico (IG), que mide la rapidez con la que los hidratos de carbono elevan la glucosa en sangre después de consumirlos. La escala —de 0 a 100— clasifica los alimentos según provocan incrementos más o menos rápidos: productos como la patata o el pan blanco presentan un IG alto, mientras que la mayoría de frutas y cereales enteros tienen un IG bajo.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó datos de más de 200.000 adultos del Reino Unido que no tenían demencia cuando empezó el seguimiento. A través de cuestionarios sobre su alimentación, pudieron evaluar el índice y la carga glucémica de la dieta de cada participante. Tras un seguimiento medio de 13,25 años se comprobó que un total de 2.362 personas desarrollaron demencias. Mediante técnicas estadísticas avanzadas, los investigadores determinaron a partir de qué niveles del índice glucémico el riesgo de desarrollar demencias empezaba a aumentar, lo que les permitió obtener una fotografía muy precisa de cómo la dieta puede influir en la salud cerebral a largo plazo.

Los resultados demostraron que el consumo de alimentos de menor índice glucémico se asocia a un menor riesgo de desarrollar demencias, mientras que valores más elevados incrementan su riesgo. Concretamente, las dietas con un índice glucémico bajo a moderado se relacionaron con una reducción del 16% del riesgo de padecer alzhéimer, mientras que valores más altos se relacionaron con un incremento del 14%.

“Estos resultados indican que el seguimiento de una alimentación rica con alimentos de índice glucémico bajo, como la fruta, las legumbres o los cereales integrales, podría disminuir el riesgo de deterioro cognitivo, Alzheimer y otros tipos de demencias”, confirma Mònica Bulló, catedrática del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV, investigadora ICREA y directora del Centro TecnATox de la URV, que ha liderado la investigación.

Estos resultados ponen el foco en la importancia de tener en cuenta tanto la cantidad como la calidad de los hidratos de carbono, como estrategia de prevención y manejo de las demencias.

Referència bibliogràfica: Novau-Ferré N, Mateu-Fabregat J, Papagiannopoulos CK, Chalitsios CV, Panisello L, Markozannes G, Tsilidis KK, Bulló M, Papandreou C. Glycemic index, glycemic load, and risk of dementia: a prospective analysis within the UK Biobank cohort. Int J Epidemiol. 2025 Oct 14;54(6):dyaf182. doi: 10.1093/ije/dyaf182. PMID: 41177554.