Un estudio liderado por la URV también concluye que todavía falta evidencia que demuestre que esta dieta también mejora los resultados de los tratamientos de reproducción asistida

De izquierda a derecha, Jordi Salas-Salvadó, Rashmi Agarwal, Albert Salas-Huetos y Nancy Babio, que han participat a la recerca.

La infertilidad afecta uno de cada seis adultos en todo el mundo y ha sido reconocida por la OMS como un problema de salud pública. Varios estudios hechos en hombres de países desarrollados han alertado sobre un descenso de la calidad del semen, posiblemente vinculado a hábitos de vida poco saludables. Estrés, tabaco, alcohol, drogas y una dieta inadecuada son los principales factores de riesgo de tener una calidad espermática deficiente. A pesar de que todavía faltan evidencias científicas sólidas sobre el impacto que puede tener la alimentación sobre la capacidad reproductiva, muchas clínicas especializadas recomiendan cambios dietéticos y apoyo nutricional antes de iniciar tratamientos de infertilidad. Con el objetivo de aumentar la evidencia de la relación entre alimentación y fertilidad masculina, miembros del grupo ANUT-DSM de la Universitat Rovira i Virgili (URV) han hecho una revisión de los estudios publicados hasta el momento en relación con este tema.

El análisis incluyó 11 investigaciones originales con un total de 2.558 hombres, en el que se evaluaba la relación entre adherirse a la dieta mediterránea -rica en frutas, verduras, aceite de oliva, pescado, frutos secos y cereales integrales-, la calidad del semen y/o diferentes parámetros de fertilidad.

Los resultados mostraron que aquellos hombres que presentaban una alta adherencia a este patrón alimentario tenían un mayor número de espermatozoides, y estos presentaban una mejor motilidad total y progresiva, así como más proporción de espermatozoides de morfología normal. Estos hallazgos se observaron en hombres sanos y también en pacientes que acudían a clínicas de fertilidad.

Pero los autores advierten que, a pesar de que la calidad del semen observada era superior en participantes que mejor seguían la dieta mediterránea, no se encontraron pruebas sólidas de que esta dieta mejorara directamente los resultados de los tratamientos de producción asistida.

“Si bien la dieta mediterránea parece tener una repercusión positiva sobre la calidad del semen, todavía son necesarios más estudios para determinar su impacto real sobre la fertilidad masculina”, comenta el equipo investigador.

Los resultados del estudio forman parte de la tesis doctoral de Rashmi Agarwal, bajo la dirección de Albert Salas-Huetos, profesor lector de la URV; Nancy Babio, profesora agregada de la Universidad y Jordi Salas Salvadó, catedrático y jefe del grupo de investigación Alimentación, Nutrición, Desarrollo y Salud Mental, de la URV, el Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISVP) y el CIBERobn del Instituto de Salud Carlos III.

Referencia bibliográfica: Agarwal R, Sales-Salvadó J, Davila-Cordova E, Shyam S, Fernàndez de la Pont M, Azurmendi M, Bavi N i Sales-Huets A. Mediterranean diet, semen qualitat i medically assisted reproductive outcomes in the male population. 2025; 100454. doi: 10.1016/j.advnut.2025.100454

Un estudio de la URV-IISPV-CIBEROBN alerta de que un 80% de los productos infantiles no son adecuados desde el punto de vista nutricional ni deberían ser promocionados

Saangheta Shyam, Nancy Babio, Paulina Leszczynska, Sara de Las Heras y Jordi Salas.

La mayoría de alimentos para niños menores de tres años que se comercializan en España son de baja calidad nutricional y no cumple con los estándares que marca la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así lo indica un estudio liderado por la Universidad Rovira i Virgili (URV) junto con el Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV) y el CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), que advierte que estos productos no deberían ser promocionados para su venta.

Para realizar el estudio, que se ha publicado en el European Journal of Pediatrics, se han analizado más de 800 productos entre los que purés, lácteos, snacks y bebidas. El equipo investigador detectó problemas nutricionales repetitivos en estos alimentos, como un elevado contenido en azúcares añadidos -de forma frecuente a través de zumos concentrados-, bajo aporte calórico y poca densidad energética. Además, muchas de las etiquetas de los productos analizados eran fruto de estrategias de marketing que inducían a error porque mostraban nombres de productos confusos, como por ejemplo “ternera con zanahoria”, en casos en que la ternera era un ingrediente minoritario. También encontraron envases de alimentos con mensajes como «sin azúcares añadidos» e incluso con afirmaciones de salud poco fundamentadas científicamente.

«Muchos de estos productos generan una falsa percepción de calidad, cuando en realidad no son adecuados según la OMS para el desarrollo saludable de los niños», alerta Paulina Maria Leszczynska, primera autora del estudio.

«No podemos permitir que los intereses comerciales prevalezcan sobre la salud infantil. Es imprescindible contar con una normativa clara, vinculante y basada en evidencias científicas que proteja a la población más pequeña», advierte Nancy Babio, investigadora del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV e investigadora principal del proyecto.

Normativa parada

Actualmente, la publicidad de alimentos en el Estado español se rige por el Código PAOS, un sistema de autorregulación voluntaria que no cuenta con mecanismos sancionadores. En 2022 el Ministerio de Consumo propuso un Real Decreto para regular la publicidad de alimentos y bebidas dirigidos a los niños, utilizando los criterios de la OMS como base, pero la tramitación del texto sigue bloqueada a la espera de ser aprobada por el Consejo de Ministros.

Ante estos hechos, el equipo investigador ha hecho un llamamiento al Gobierno para que apruebe sin más demora el Real Decreto de regulación de la publicidad de alimentos infantiles y prohíba la promoción de productos no adecuados para menores de 3 años, especialmente aquellos con excesos de azúcar o afirmaciones engañosas.

El trabajo lo ha realizado la dietista-nutricionista Paulina Maria Leszczyńska y el equipo investigador del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV Sara de Heras-Delgado, Sangeetha Shyam, Jordi Salas-Salvadó y Nancy Babio, que también forma parte del IISPV y el CIBEROBN. El estudio ha contado con Diane Threapleton y Janet Cade, de la Universidad de Leeds, autoras de la herramienta Nutrient and Promotion Profile Model Calculator, utilizada para evaluar el rendimiento nutricional y promocional de los productos infantiles según el modelo de la OMS.

Referencia Bibliográfica: Leszczyńska PM, de Las Heras-Delgado S, Shyam S, Threapleton D, Cade J, Salas-Salvadó J, Babio N. Nutricional contento y promocionar prácticas de foods para niños y jóvenes en el español mercado: en el cross-sectional product evaluation. Eur J Pediatr. 2025 May 10;184(6):333. doi: 10.1007/s00431-025-06156-y. PMID: 40347273; PMCID: PMC12065749.