Un estudio liderado por el grupo Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (DIAMET) del Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, anteriormente IISPV) revela que la fibrosis hepática y la diabetes tipo 2 modifican de manera notable la respuesta hormonal tras la ingesta de alimentos en personas con hígado graso asociado a disfunciones metabólicas (MASLD). La investigación, publicada en Journal of Physiology and Biochemistry, examina cómo ambas condiciones afectan la secreción de hormonas esenciales para el control de la glucosa —como sería el glucagón y las incretinas (GLP‑1, GLP‑2 y GIP)— después de una comida estandarizada.

Los resultados muestran que la fibrosis hepática es el factor más determinante en el aumento de los niveles de GLP‑1, tanto en ayunas como tras la comida, independientemente de la presencia de diabetes. Asimismo, cuando la fibrosis hepática coexiste con la diabetes tipo 2, las alteraciones hormonales se intensifican, lo que apunta a un efecto sinérgico entre ambas patologías. Por otro lado, la diabetes tipo 2 se asocia con la pérdida de la supresión fisiológica del glucagón después de comer, un proceso fundamental para mantener la glucemia dentro de rangos adecuados.
Estos hallazgos refuerzan la idea de que un hígado fibrosado no actúa como un órgano pasivo, sino que participa activamente en la desregulación metabólica. La fibrosis no solo refleja daño previo, sino que también contribuye a generar nuevas alteraciones hormonales. Comprender estas variaciones es clave para mejorar la estratificación clínica y avanzar hacia tratamientos más personalizados en el contexto de la MASLD.
Dado el aumento de la prevalencia de MASLD y diabetes tipo 2, comprender cómo estas condiciones interactúan a nivel hormonal es clave para mejorar el diagnóstico precoz y optimizar tratamientos basados en el eje incretina–glucagón. El estudio aporta evidencias que pueden ayudar a identificar subgrupos de pacientes que se beneficien de estrategias terapéuticas más específicas, con impacto directo en la práctica clínica.
En conjunto, los resultados confirman que la fibrosis hepática es un determinante central de los niveles de GLP‑1 y que la coexistencia de diabetes tipo 2 potencia aún más estas alteraciones hormonales. Este conocimiento subraya la necesidad de diseñar estrategias terapéuticas adaptadas al perfil metabólico y hepático de cada paciente, especialmente en un contexto de creciente prevalencia de ambas enfermedades.
El estudio ha contado con la colaboración de investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV), del Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona, del Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) – Hospital Clínic Barcelona y del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) -a través de sus áreas de Diabetes y Enfermedades Metabólicas (CIBERDEM) y de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD)-.
Referencia bibliográfica
Astiarraga, B., Rodriguez-Castellano, A., Ceperuelo-Mallafré, V., Marsal-Beltran, A., Osuna-Prieto, F. J., Vilanova, N., Gracia-Sancho, J., Quer, J. C., Megía, A., Balteiro, A. P., Vendrell, J., & Fernández-Veledo, S. (2026). Liver fibrosis and type 2 diabetes modulate postprandial incretin and glucagon responses in fatty liver disease. Journal of physiology and biochemistry, 82(1), 8. https://doi.org/10.1007/s13105-026-01141-x
Las becas, con más de 270.000 € de financiación, impulsan proyectos punteros en radioterapia personalizada e inteligencia artificial; una tercera ayuda se destina a formación especializada en oncología molecular
La Asociación Contra el Cáncer en Tarragona ha presentado, este jueves 19 de febrero, las tres ayudas concedidas en la convocatoria 2025, una apuesta clara para reforzar la investigación oncológica y avanzar hacia el objetivo marcado por la entidad: alcanzar un 70% de supervivencia en cáncer en 2030.

Dos de las investigadoras becadas desarrollan su trabajo en el actual Instituto de Investigación Biomédica de Cataluña Sur (IRB CatSud, antes IISPV) y lideran líneas de trabajo que combinan tecnología, innovación e impacto clínico directo: la Dra. Bárbara Antonia Malavé y Marta Canela.
La Dra. Bárbara Antonia Malavé es beneficiaria de la Ayuda Clinic Junior al Territorio AECC 2025, destinada a un proyecto que optimiza el tratamiento radioterápico del cáncer de próstata mediante biomarcadores avanzados e inteligencia artificial. La ayuda está dotada con 154.000 € durante cuatro años.

También en el IRB CatSud, Marta Canela ha recibido la Ayuda Predoctoral AECC Tarragona 2025 para impulsar su proyecto basado en la combinación de imágenes y análisis de sangre. Mediante técnicas de inteligencia artificial, busca mejorar la predicción de la eficacia de la radioterapia en pacientes con cáncer de pulmón. La dotación es de 110.660 € durante cuatro años.
La tercera beca ha sido para Maria Guirro, que recibe la Ayuda Clinic Formación AECC 2025. La aportación, de 7.100 €, le permitirá completar el Máster en Oncología Molecular (MOM) del Centro de Estudios Biosanitarios.
Una nueva investigación del IRB CatSud e ISGlobal relaciona la nutrición de los adolescentes con el bienestar emocional, el rendimiento cognitivo y la toma de decisiones a largo plazo
La adolescencia es un periodo crítico para la maduración cerebral, y los hábitos alimentarios desempeñan un papel fundamental en este proceso. Un nuevo estudio liderado por el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, antes IISPV), en colaboración con el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), un centro impulsado por Fundación ”la Caixa”, revela que el consumo de alimentos ultraprocesados se asocia a mayores dificultades emocionales y conductuales. Por el contrario, optar por la dieta mediterránea se relaciona con una mejor función ejecutiva. La investigación, titulada Dietary Patterns and Neuropsychological Function in Adolescents: A Cross-sectional and Longitudinal Study, ha sido publicada en BMC Medicine.
El estudio, dirigido por el Grupo de Investigación en Neurociencia Clínica y Epidemiológica (NeuroÈpia) del IRB CatSud, analiza datos de una muestra de 653 adolescentes, de 12 a 16 años, del área metropolitana de Barcelona (estudio Smart-Snack) y subraya la importancia de la nutrición durante la adolescencia, etapa en la que el cerebro aún está en desarrollo, especialmente la corteza prefrontal, implicada a su vez en la toma de decisiones y el control de los impulsos.
Los hábitos alimentarios se analizan en el presente estudio mediante cuestionarios de frecuencia de consumo para medir la adherencia a la dieta mediterránea y la ingesta de ultraprocesados. La función neuropsicológica se evalúa con un conjunto de pruebas informatizadas estandarizadas que miden atención, memoria de trabajo, inteligencia fluida, toma de decisiones y reconocimiento emocional. Los resultados conductuales y emocionales también se evalúan mediante cuestionarios validados.
Efectos opuestos en el cerebro adolescente
Los resultados muestran una clara divergencia entre ambos patrones alimentarios. Alexios Manidis, investigador principal del estudio, señala que un mayor consumo de ultraprocesados, como bebidas azucaradas, bollería industrial y carnes ultra-procesadas, se asocia con un peor rendimiento en la identificación de emociones y en el mantenimiento del estado de alerta. Además, los adolescentes con alta ingesta de ultraprocesados reportan más síntomas de ansiedad y depresión y mayores dificultades conductuales totales.
En contraste, una mayor adherencia a la dieta mediterránea —rica en frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva— se asocia con menos problemas de conducta y mejores puntuaciones en atención ejecutiva.
Sin embargo, en el seguimiento a seis meses, solo el consumo inicial de ultraprocesados mostró asociaciones longitudinales con los síntomas de internalización y la toma de decisiones, mientras que la adherencia a la dieta mediterránea no mostró efectos longitudinales. “Esto podría sugerir que los beneficios de la dieta mediterránea requieren un mantenimiento continuo, mientras que los efectos de los ultraprocesados pueden ser más duraderos”, comenta Manidis, lo que refuerza la importancia de mantener hábitos saludables de forma continuada.
Validación objetiva mediante biomarcadores
El estudio también incluye un análisis de marcadores biológicos en orina en una submuestra de 257 participantes y sus resultados son que los adolescentes que consumen más ultraprocesados tienen menos compuestos derivados de alimentos vegetales y más de los asociados al procesado, lo que confirma la fiabilidad de los cuestionarios dietéticos.
Christopher Papandreou, profesor adjunto de la Universidad Helénica del Mediterráneo (Creta, Grecia) y coautor principal del estudio, señala que “la alimentación de los adolescentes se está orientando hacia los alimentos ultraprocesados” y advierte de que este cambio “puede estar contribuyendo al aumento de los problemas de salud mental entre los jóvenes”.
Jordi Julvez, el investigador al frente del Grupo de Investigación NeuroÈpia del IRB CatSud – ISGlobal, recuerda que “la adolescencia es un periodo de gran remodelación cerebral” y explica que la alimentación “puede influir en cómo los adolescentes regulan sus emociones y toman decisiones complejas”.
Los investigadores concluyen que estrategias futuras, como sustituir los snacks procesados en entornos escolares por alternativas densas en nutrientes como frutos secos y fruta fresca, podrían ser efectivas para fomentar mejoras sostenidas en la regulación emocional y la función cognitiva.
Referencia bibliográfica del estudio
Manidis, A., Ayala-Aldana, N., Bernardo-Castro, S., Pinar-Martí, A., Galkina, P., Fernández-Barrés, S., Ramirez-Carrasco, P., Lamuela-Raventós, R. M., Papandreou, C., & Julvez, J. (2026). Dietary patterns and neuropsychological function in adolescents: a cross-sectional and longitudinal study. BMC Medicine, 10.1186/s12916-026-04658-6. Advance online publication. https://doi.org/10.1186/s12916-026-04658-6
La donación se destinará a las líneas de investigación que se desarrollan en el ámbito de la diabetes en el Instituto, especialmente en prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad
Los ayuntamientos de Perafort y Puigdelfí y de Els Garidells han donado la recaudación de la Caminata Solidaria ‘Demos un paso contra la diabetes’ al Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV). El importe asciende a 2.324 euros y se destinará a la investigación en diabetes, especialmente en prevención, diagnóstico y tratamiento de esta y otras enfermedades metabólicas. La actividad, organizada por ambos ayuntamientos, se celebró el pasado 23 de noviembre de 2025 y alcanzó su 10.ª edición, coincidiendo con la conmemoración del 20.º aniversario del Instituto.

En el acto de entrega del cheque simbólico estuvieron presentes representantes de las instituciones organizadoras de la caminata: su promotor, Sergi Vernet; el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Perafort, Xavi Prim; y la concejala de Vivienda y Bienestar Social de Els Garidells, Marta Duque. Por parte del IISPV asistieron el director y responsable del grupo Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (DIAMET), Joan Vendrell, y la también responsable del grupo DIAMET, Sonia Fernández Veledo. El grupo DIAMET es el destinatario de los fondos recaudados, que servirán para dar continuidad a sus líneas de investigación en el ámbito de la diabetes.
La donación ha sido posible gracias a la participación ciudadana y al apoyo de entidades y comercios del territorio. La contribución de todos, tal como destacaron durante la entrega del cheque tanto los ayuntamientos impulsores como los representantes del IISPV, “refuerza el compromiso colectivo con la investigación en diabetes” y pone de manifiesto la “sensibilidad social hacia esta enfermedad de gran impacto en el territorio”. De hecho, el objetivo de la caminata es apoyar la investigación, pero también destacar la importancia de adquirir hábitos de vida saludables.
A lo largo de estas 10 ediciones, la Caminata Solidaria ‘Demos un paso contra la diabetes’ ha conseguido recaudar un total de 11.000 euros, destinados a desarrollar proyectos de investigación contra la diabetes que el Instituto mantiene activos.

La nutrición materna es clave para el desarrollo cognitivo de los bebés, pero algunos nutrientes han recibido menos atención en la investigación científica. La vitamina K, conocida sobre todo por su papel en la coagulación sanguínea, es un buen ejemplo. Aunque está presente en verduras de hoja verde y en aceites vegetales, y participa en procesos relacionados con el metabolismo de la glucosa, la insulina y la actividad antioxidante y antiinflamatoria, hasta ahora no se había estudiado su posible influencia en el desarrollo neurológico infantil.
Un nuevo estudio liderado por equipos de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y el IRB CatSud (antes IISPV), en colaboración con ISGlobal, aporta la primera evidencia que relaciona la ingesta materna de vitamina K1 (filoquinona) con el neurodesarrollo infantil.
La investigación ha sido dirigida por Mònica Bulló, responsable del grupo de Nutrición y Salud Metabólica de la URV y del centro de investigación TecnATox, y por Jordi Júlvez, investigador del IRB CatSud. Los resultados se han publicado en la revista científica Pediatric Research.
El estudio analizó a 1.080 mujeres embarazadas y a sus hijos de la cohorte BiSC. Para estimar la ingesta de vitamina K, las participantes respondieron un cuestionario de frecuencia alimentaria con 114 ítems. Después, se evaluaron diferentes áreas del neurodesarrollo infantil —cognición, desarrollo socioemocional y físico, comunicación y comportamiento— en varias etapas de la primera infancia.
Los datos muestran que una mayor ingesta de vitamina K durante el embarazo se asocia con puntuaciones más altas en el desarrollo global de los niños, así como con mejoras específicas en las habilidades cognitivas y el desarrollo físico. El estudio también indica que duplicar las recomendaciones actuales de vitamina K para la población general podría relacionarse con mejores competencias de comunicación y lenguaje expresivo. Aunque es un estudio observacional y no permite establecer una causalidad directa, el equipo investigador considera que abre nuevas vías para profundizar en el papel de la nutrición materna en el desarrollo neurocognitivo.
“Las evidencias obtenidas sugieren que la vitamina K podría tener un papel beneficioso, y esto podría llevar a futuras recomendaciones dietéticas específicas para mujeres embarazadas, con el objetivo de promover un desarrollo cognitivo óptimo durante la primera infancia”, explica la catedrática de la URV, Mònica Bulló.
Referencia bibliográfica:
Mateu-Fabregat, J., Panisello, L., Novau-Ferré, N. et al. Maternal dietary phylloquinone intake (vitamin K1) and early childhood neurodevelopment. Pediatr Res (2025). https://doi.org/10.1038/s41390-025-04543-7
• El proyecto IUNS ACTIVATOR analizará las brechas en la investigación en nutrición en Asia y su impacto en las políticas de salud
• La iniciativa quiere dar voz al continente asiático en la literatura científica y prepararlo para afrontar retos nutricionales
Un proyecto liderado por el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, antes IISPV) y la Universitat Rovira i Virgili (URV) evaluará el estado de la investigación en nutrición en Asia, identificando las brechas y necesidades existentes en este ámbito. Lo hará gracias a una subvención de la International Union of Nutritional Sciences (IUNS) de 5.000 dólares.
Con esta ayuda, durante los próximos cuatro años el equipo IUNS ACTIVATOR trabajará en la evaluación de la investigación en nutrición, reflexionará sobre cómo se alinea con las prioridades regionales y su impacto en las políticas públicas de salud. También se centrará en dinamizar los esfuerzos para generar evidencias relevantes a escala regional con el objetivo de mejorar la salud, tanto mediante mentoría como mediante la participación de actores clave.

“Llevar a cabo este estudio es significativo porque hay una escasa representación asiática en la literatura científica mundial. Es necesario identificar las necesidades que existen en el campo de la nutrición para saber si la investigación en Asia está preparada para afrontar sus retos específicos, enmarcados en una transición nutricional y en una creciente carga de enfermedades no transmisibles”, explica Sangeetha Shyam, investigadora del IISPV-URV, implicada en el proyecto IUNS ACTIVATOR: ‘Evaluación decenal asiática de la nutrición, reflexión y dinamización de esfuerzos para el futuro’.
El equipo responsable del proyecto reúne a 26 investigadores de 13 países de Asia y Europa, especializados en nutrición, metainvestigación y comunicación científica. Los objetivos del estudio buscan, además, implicar a los jóvenes para garantizar la relevancia y la sostenibilidad de las soluciones propuestas.
Un estudio de la URV, con participación del IISPV, compara la ecografía abdominal con la resonancia magnética y demuestra el potencial de esta herramienta para detectar precozmente el riesgo de prediabetes y síndrome metabólico en personas con obesidad abdominal.
La distribución de la grasa corporal, especialmente la acumulada en el abdomen, es un factor determinante para el riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas y cardiovasculares. Pero no toda la grasa abdominal tiene el mismo impacto en la salud: la grasa subcutánea, situada bajo la piel, no comporta los mismos riesgos que la grasa visceral, que se acumula en profundidad y puede entrar en contacto directo con órganos vitales. Identificar qué tipo de grasa predomina en una persona es esencial para evaluar su riesgo metabólico y orientar mejor las intervenciones clínicas. En este contexto, un estudio liderado por investigadoras del Departamento de Medicina y Cirugía de la Universitat Rovira i Virgili (URV), y con participación de personal investigador del IISPV, ha analizado hasta qué punto la ecografía abdominal puede ser una herramienta útil y fiable para medir la grasa visceral, en comparación con la resonancia magnética, considerada la técnica de referencia actual.
Actualmente, en la práctica clínica habitual, el riesgo asociado a la grasa abdominal se evalúa mediante el perímetro de la cintura. Sin embargo, esta medida, aunque sencilla, es limitada, ya que no permite distinguir entre grasa subcutánea y visceral. Las técnicas de imagen como la resonancia magnética o la tomografía computarizada ofrecen esta información con gran precisión, pero tienen un coste elevado, requieren equipamientos especializados y no están disponibles de forma inmediata en la atención primaria. Con el objetivo de explorar alternativas más ágiles y accesibles, el equipo investigador se planteó validar el uso de la ecografía abdominal para caracterizar la distribución de la grasa: “La ecografía es una herramienta presente en la mayoría de centros de atención primaria y hospitales que, con profesionales de la salud formados, permite obtener imágenes en tiempo real a un coste muy reducido”, explica Claudia Jiménez-ten Hoevel, investigadora del Departamento de Medicina y Cirugía de la URV y coautora del artículo.
La pregunta clave era, por tanto, en qué medida la ecografía puede ofrecer resultados comparables a los de la resonancia magnética en la exploración de la grasa abdominal. Para determinarlo, el equipo investigador trabajó con una muestra de 113 adultos voluntarios con obesidad abdominal, residentes en Reus y alrededores. A todos se les realizó una resonancia magnética y una ecografía abdominal en un intervalo muy corto —entre tres y cuatro días— para garantizar que los resultados fueran comparables.
Una herramienta válida y precisa
Los resultados del estudio, publicados en la revista Diabetes, Obesity and Metabolism, revelan que las mediciones de la grasa visceral realizadas mediante ecografía mostraban una buena concordancia con los datos obtenidos mediante resonancia magnética. No obstante, se detectaron ciertas limitaciones de la ecografía a la hora de evaluar la grasa subcutánea, un hecho que ya habían señalado estudios previos. “La conclusión principal es que la ecografía puede ser especialmente útil cuando el objetivo es identificar la grasa visceral, que es la que está más claramente asociada al riesgo metabólico”, afirma Anna Pedret, investigadora del mismo departamento. Este potencial se suma al hecho de que la ecografía es una herramienta sencilla de utilizar para el personal formado y que se encuentra en la mayoría de centros de salud del país.
La grasa visceral: un indicador de riesgo metabólico
Más allá de esto, el análisis ha permitido a las investigadoras profundizar en otra cuestión y determinar si la cantidad de grasa visceral medida con ecografías puede llegar a predecir alteraciones metabólicas futuras. De hecho, los resultados muestran que existe relación entre niveles elevados de grasa visceral y la presencia de prediabetes —una condición en la que los niveles de azúcar en sangre son elevados, pero aún por debajo del umbral de la diabetes tipo 2— además del síndrome metabólico —un conjunto de factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares—.
Más concretamente, el estudio identifica una cantidad de grasa visceral a partir de la cual el riesgo de sufrir enfermedades asociadas aumenta considerablemente. Por ejemplo, un grosor igual o superior a 7,35 centímetros se ha vinculado con un riesgo elevado de padecer prediabetes, mientras que a partir de 5,77 centímetros se observa relación con la probabilidad de presentar síndrome metabólico. Estos resultados ponen de manifiesto el potencial de las ecografías como herramienta exploratoria: “Incorporar la ecografía abdominal en la práctica clínica habitual, especialmente en el ámbito de la nutrición y la atención primaria, podría permitir una mejor estratificación del riesgo y una personalización más precisa de las intervenciones”, defienden las investigadoras.
El grupo de investigación Nutrició Funcional, Oxidació i Malalties Cardiovasculars (NFOC-SALUT) de la URV y el Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) continúa trabajando para poner en valor el uso de la ecografía como una técnica económica, rápida y fácilmente integrable en la práctica clínica. Actualmente, el equipo explora el impacto de la distribución de la grasa abdominal en otros segmentos de la población y su relación con diferentes condiciones de salud, como la función cognitiva o la sarcopenia. En este marco, el grupo lleva a cabo nuevos estudios con ecografía abdominal en personas de entre 60 y 74 años, con investigaciones en marcha y la posibilidad abierta de participar. Las personas interesadas pueden contactar con el equipo mediante el correo electrónico estudisalimentacionfocsalut@gmail.com.
Referencia bibliográfica: Jiménez-Ten Hoevel C, Besora-Moreno M, Queral J, Llauradó E, Valls RM, Solà R, Pedret A. Ultrasound and MRI abdominal fat distribution and its associations with metabolic conditions in adults with abdominal obesity. Diabetes Obes Metab. 2025 Dec 17. DOI: 10.1111/dom.70390. Epub ahead of print. PMID: 41403258.


