
Seguir una dieta mediterránea no solo beneficia al corazón o al metabolismo, sino que también podría ayudar a preservar la función cognitiva a medida que el envejecimiento avanza. Así lo indica una investigación liderada por la Universitat Rovira i Virgili (URV), el IISPV y el CIBERobn, que muestra cómo este patrón alimentario se asocia a una microbiota intestinal más saludable y a un deterioro cognitivo más lento en personas mayores con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico.
El estudio, publicado en la revista BMC Medicine, ha analizado datos de 746 adultos mayores con alto riesgo cardio metabólico, que han sido seguidos durante seis años. El equipo investigador ha evaluado el grado de adherencia a la dieta mediterránea, la composición de la microbiota intestinal y la evolución de su función cognitiva a lo largo del tiempo. Los resultados indican que las personas que seguían de manera más fiel este patrón alimentario presentaban una microbiota intestinal más favorable y una evolución cognitiva más positiva.
Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es la identificación de una “huella microbiana” propia de la dieta mediterránea. Este nuevo biomarcador, basado en la presencia y la abundancia de determinadas bacterias intestinales asociadas a este tipo de alimentación, también se relaciona con un deterioro cognitivo más lento. Según los autores, este hallazgo aporta nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos que explican los beneficios de la dieta mediterránea sobre el cerebro.
Eje intestino-cerebro
La función cognitiva incluye capacidades como la memoria, la atención, el aprendizaje, el lenguaje o la toma de decisiones, esenciales para mantener la autonomía en la vida cotidiana. En paralelo, la microbiota intestinal está formada por billones de bacterias que intervienen en procesos clave como la digestión, la inmunidad o la producción de sustancias que influyen en el funcionamiento del organismo. En los últimos años, la investigación ha puesto de manifiesto la existencia del llamado eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional mediante el cual los microorganismos intestinales pueden producir compuestos que llegan al cerebro y afectan su funcionamiento.
“Este estudio demuestra que la microbiota intestinal es una pieza clave en los beneficios cognitivos de la dieta mediterránea”, explica Jiaqi Ni, primera autora del trabajo e investigadora predoctoral de la URV. “Nuestros resultados sugieren que algunas bacterias intestinales asociadas a una mayor adherencia a este patrón alimentario podrían proteger frente al deterioro cognitivo”.
En la misma línea, el catedrático de la URV Jordi Salas-Salvadó, director del estudio, destaca que “identificar una huella microbiana asociada a la dieta mediterránea abre nuevas oportunidades para diseñar intervenciones nutricionales o microbianas orientadas a promover un envejecimiento cognitivo saludable”. Por su parte, las investigadoras del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV Nancy Babio y Stephanie K. Nishi subrayan la relevancia de los resultados en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la prevalencia de la demencia, y apuntan que mejorar la calidad de la dieta es una estrategia sencilla y accesible con beneficios reales para la salud cerebral.
El trabajo ha sido liderado por la investigadora predoctoral Jiaqi Ni y dirigido por Jordi Salas-Salvadó, Nancy Babio y Stephanie K. Nishi, miembros de la Unidad de Nutrición Humana del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV, con la colaboración de investigadores del consorcio PREDIMED-Plus. El estudio se enmarca en una investigación multicéntrica que contribuye a profundizar en la relación entre alimentación, microbiota intestinal y salud cerebral a lo largo del envejecimiento.
Referencia bibliográfica: Ni J, Hernández-Cacho A, Nishi SK, Babio N, Belzer C, Konstati P, Vioque J, Corella D, Castañer O, Vidal J, Moreno-Indias I, Torres-Collado L, Coltell O, Fitó M, Ruiz-Canela M, Wang DD, Tinahones FJ, Salas-Salvadó J. Mediterranean diet, gut microbiota, and cognitive decline in older adults with obesity/overweight and metabolic syndrome: a prospective cohort study. BMC Med. 2025 Dec 1;23(1):669. doi: 10.1186/s12916-025-04488-y.
Un estudio con 746 personas mayores seguidas durante seis años identifica una “huella microbiana” asociada a este patrón alimentario y a una evolución cognitiva más favorable

Seguir una dieta mediterránea no solo beneficia al corazón o al metabolismo, sino que también podría ayudar a preservar la función cognitiva a medida que el envejecimiento avanza. Así lo indica una investigación liderada por la Universitat Rovira i Virgili (URV), el IISPV y el CIBERobn, que muestra cómo este patrón alimentario se asocia a una microbiota intestinal más saludable y a un deterioro cognitivo más lento en personas mayores con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico.
El estudio, publicado en la revista BMC Medicine, ha analizado datos de 746 adultos mayores con alto riesgo cardio metabólico, que han sido seguidos durante seis años. El equipo investigador ha evaluado el grado de adherencia a la dieta mediterránea, la composición de la microbiota intestinal y la evolución de su función cognitiva a lo largo del tiempo. Los resultados indican que las personas que seguían de manera más fiel este patrón alimentario presentaban una microbiota intestinal más favorable y una evolución cognitiva más positiva.
Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es la identificación de una “huella microbiana” propia de la dieta mediterránea. Este nuevo biomarcador, basado en la presencia y la abundancia de determinadas bacterias intestinales asociadas a este tipo de alimentación, también se relaciona con un deterioro cognitivo más lento. Según los autores, este hallazgo aporta nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos que explican los beneficios de la dieta mediterránea sobre el cerebro.
Eje intestino-cerebro
La función cognitiva incluye capacidades como la memoria, la atención, el aprendizaje, el lenguaje o la toma de decisiones, esenciales para mantener la autonomía en la vida cotidiana. En paralelo, la microbiota intestinal está formada por billones de bacterias que intervienen en procesos clave como la digestión, la inmunidad o la producción de sustancias que influyen en el funcionamiento del organismo. En los últimos años, la investigación ha puesto de manifiesto la existencia del llamado eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional mediante el cual los microorganismos intestinales pueden producir compuestos que llegan al cerebro y afectan su funcionamiento.
“Este estudio demuestra que la microbiota intestinal es una pieza clave en los beneficios cognitivos de la dieta mediterránea”, explica Jiaqi Ni, primera autora del trabajo e investigadora predoctoral de la URV. “Nuestros resultados sugieren que algunas bacterias intestinales asociadas a una mayor adherencia a este patrón alimentario podrían proteger frente al deterioro cognitivo”.
En la misma línea, el catedrático de la URV Jordi Salas-Salvadó, director del estudio, destaca que “identificar una huella microbiana asociada a la dieta mediterránea abre nuevas oportunidades para diseñar intervenciones nutricionales o microbianas orientadas a promover un envejecimiento cognitivo saludable”. Por su parte, las investigadoras del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV Nancy Babio y Stephanie K. Nishi subrayan la relevancia de los resultados en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la prevalencia de la demencia, y apuntan que mejorar la calidad de la dieta es una estrategia sencilla y accesible con beneficios reales para la salud cerebral.
El trabajo ha sido liderado por la investigadora predoctoral Jiaqi Ni y dirigido por Jordi Salas-Salvadó, Nancy Babio y Stephanie K. Nishi, miembros de la Unidad de Nutrición Humana del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV, con la colaboración de investigadores del consorcio PREDIMED-Plus. El estudio se enmarca en una investigación multicéntrica que contribuye a profundizar en la relación entre alimentación, microbiota intestinal y salud cerebral a lo largo del envejecimiento.
Referencia bibliográfica: Ni J, Hernández-Cacho A, Nishi SK, Babio N, Belzer C, Konstati P, Vioque J, Corella D, Castañer O, Vidal J, Moreno-Indias I, Torres-Collado L, Coltell O, Fitó M, Ruiz-Canela M, Wang DD, Tinahones FJ, Salas-Salvadó J. Mediterranean diet, gut microbiota, and cognitive decline in older adults with obesity/overweight and metabolic syndrome: a prospective cohort study. BMC Med. 2025 Dec 1;23(1):669. doi: 10.1186/s12916-025-04488-y.
El grupo de investigación GEMMAIR recogió, el pasado jueves 6 de noviembre, el Premio Joan Pedrerol Gallego al impacto social de la investigación del Consejo Social de la Universitat Rovira i Virgili correspondiente al año 2025, en el ámbito de ciencias de la salud y de la vida, en la modalidad ex ante.
El trabajo galardonado, titulado “Bisfenol A y salud hepática: Impacto de una dieta libre de BPA en la Enfermedad Hepática Esteatósica Asociada a Disfunción Metabólica”, fue presentado por los investigadores Maria Teresa Auguet Quintillà, Helena Clavero Mestres, Carmen Aguilar Crespillo, José Antonio Porras, David Riesco, Salomé Martínez, Margarita Vives y Fàtima Sabench Pereferrer.
El Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) celebró el pasado martes 16 de diciembre su primera jornada PostDoc Day, con el objetivo de dar visibilidad a la investigación que llevan a cabo los investigadores e investigadoras postdoctorales del Instituto.
Los premiados durante la jornada fueron Francisco Algaba Chueca, que recibió el Primer Premio a la Mejor Short Presentation; Laia Just Borràs, que obtuvo el Primer Premio a la Mejor Flash Presentation; y Bernat Ballvè Gelonch, que recibió el Primer Premio a la Mejor Question.
Succipro, un spin-off creado en 2022 fruto de la investigación que se está llevando a cabo en el IRBCatSud (el nombre nuevo que adoptará el actual IISPV a partir de 2026), ha pasado a formar parte de la plataforma empresarial y de innovación Catalonia.health. Un paso que supone establecer conexiones con otras empresas del sector biomédico catalán, generar sinergias, compartir conocimiento y acelerar el desarrollo de sus productos.
Succipro se dedica a desarrollar nuevas estrategias terapéuticas basadas en la modulación del succinato, con el objetivo de abordar enfermedades inflamatorias y metabólicas que afectan a millones de personas. Todo ello se resume en este vídeo.
Actualmente, Succipro está desarrollando un fármaco para el tratamiento de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), que se encuentra en fase preclínica y presenta resultados iniciales muy prometedores. Los fármacos de Succipro también tienen el potencial de tratar enfermedades complejas de alta relevancia clínica, como la diabetes o algunos tipos de cáncer, donde la inflamación y el metabolismo juegan un papel muy importante en su desarrollo.
En Succipro se trabaja cada día con la finalidad de mejorar la calidad de vida de las personas que padecen estas enfermedades. Desde la empresa, existe un claro interés en desarrollar terapias dirigidas a resolver problemas reales y personalizados en los pacientes. Este trabajo se enmarca en el concepto de medicina personalizada, diseñando moléculas con una validación científica y metodológica adecuada para resolver problemas que hoy en día no están completamente solucionados.
Para Succipro, formar parte de Catalonia.health es una “decisión estratégica que permitirá establecer conexiones con otras empresas del sector biomédico catalán”. Se espera que esta colaboración facilite la generación de sinergias, el intercambio de conocimiento y la aceleración del desarrollo de sus productos. Esta unión entre ciencia, empresa y salud se considera clave para posicionar a Cataluña como un referente internacional en biomedicina.
Más información:
El proyecto cuenta con el apoyo de la Diputació de Tarragona, que ha concedido una ayuda de 100.000 euros para tirar adelanta la iniciativa

El Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) (que a partir de 2026 será el Institut d’Investigación Biomèdica Catalunya Sud – IRB CatSud) impulsa el proyecto XISS para la integración de la investigación biomédica y la innovación social. El proyecto tiene como objetivo transformar el sistema sanitario de la provincia mediante la conexión efectiva entre investigación biomédica, innovación tecnológica y participación ciudadana, con un impacto directo en la salud y el bienestar de la población. Esta iniciativa cuenta con la colaboración de la Diputació de Tarragona, que ha concedido una ayuda por importe de 100.000 €, para sacar adelante esta iniciativa.
El proyecto ha hecho posible los estudios previos para la creación de la Unitat d’Investigació Clínica Catalunya Sud (UiC), que estará ubicada en el Hospital Universitari Sant Joan de Reus y que estará coordinada en colaboración con las tres regiones sanitarias (Camp de Tarragona, Terres de l’Ebre y Baix Penedès). Esta infraestructura permitirá desarrollar ensayos clínicos avanzados, incluyendo estudios de fase Y en oncología, así como investigaciones multicéntricas en enfermedades cardiovasculares, metabólicas, infecciosas y neurodegenerativas.
La UiC facilitará la incorporación de pacientes de zonas rurales o geográficamente dispersas, reduciendo desigualdades e incrementando el acceso a la innovación terapéutica. Además, la interoperabilidad de datos y la implementación de servicios de telemedicina aseguran la igualdad de oportunidades en el acceso a los ensayos clínicos.
Impacto territorial y social
El proyecto alcanza 184 municipios y 10 comarcas de la provincia de Tarragona, con la participación de agentes locales y socioeconómicos (ayuntamientos, hospitales, centros de atención primaria, universidad, sociedad civil, asociaciones de pacientes, empresas biotecnológicas y farmacéuticas, clústeres empresariales y empresas emergentes).
Entre los resultados ya logrados destacan:
Una respuesta a las desigualdades
El análisis del Registr Espanyol d’Estudis Clínics muestra que la provincia de Tarragona tiene una concentración de ensayos clínicos muy inferior a la de Barcelona (21,89 por millón de habitantes ante 114,89). El proyecto XISS da respuesta a esta necesidad, asegurando una distribución más equitativa de recursos y estructuras de investigación clínica en Cataluña.
El proyecto XISS se posiciona como referente nacional en la traslación de conocimiento científico hacia la práctica clínica, promoviendo un sistema sanitario centrado en la persona, el territorio y la reducción de las desigualdades sociales y geográficas.

Un estudio identifica, por primera vez, biomarcadores no invasivos capaces de detectar de forma temprana la esteatosis hepática —conocida como hígado graso— en población infantil y adolescente que adquirieron al nacer el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). El estudio, publicado en Communications Medicine, ha sido coordinado por personal investigador del área CIBER de Enfermedades Infecciosas (CIBERINFEC) en el Hospital Universitari de Tarragona Joan XXIII (HJ23) – Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) y el Hospital Universitario La Paz. También pertenecientes a la Universitat Rovira i Virgili (URV), el Instituto de Investigación de La Paz (IdiPAZ) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). El trabajo supone un avance clave para mejorar el diagnóstico de una complicación que afecta aproximadamente al 30% de esta población pediátrica.

La esteatosis hepática es habitual en personas con infección por VIH y su prevalencia en población infantil y juvenil ronda también el 30%. Sin embargo, los métodos diagnósticos no invasivos utilizados en adultos no funcionan adecuadamente en población pediátrica. “Hasta ahora carecíamos de herramientas fiables para detectar el hígado graso en jóvenes con VIH sin recurrir a técnicas invasivas. Era fundamental encontrar biomarcadores específicos que permitieran identificar la enfermedad en sus fases más iniciales”, explican Anna Rull y Talía Sainz, investigadoras del CIBERINFEC pertenecientes respectivamente a l’Hospital Universitari de Tarragona Joan XXIII (HJ23) – Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) y Hospital La Paz y que han liderado el estudio.
El presente estudio analizó mediante técnicas de metabolómica avanzada muestras de sangre y heces de 29 participantes para examinar las grasas circulantes, los ácidos biliares y las bacterias intestinales. Este enfoque permitió detectar alteraciones metabólicas muy precisas que podrían indicar la presencia de daño hepático incluso antes de que aparezcan síntomas.
Entre todas las moléculas estudiadas, dos tipos de triglicéridos (TG54:5 y TG56:7) y el ácido biliar UDCA destacaron por su capacidad para diferenciar a los jóvenes con esteatosis hepática de aquellos sin la enfermedad. “La combinación de las medidas del triglicérido TG56:7 y el ácido biliar UDCA mejoró notablemente el poder discriminador de los dos grupos”, señala la también investigadora del CIBERINFEC Silvia Chafino, primera autora del trabajo.
El estudio también reveló que los triglicéridos totales, habitualmente empleados en adultos para evaluar la función hepática, no mostraron diferencias significativas entre grupos en esta cohorte pediátrica, lo que refuerza la importancia de explorar triglicéridos específicos.
Por otro lado, se examinó la microbiota intestinal, dado su papel en la transformación de los ácidos biliares. Aunque no se observaron diferencias entre grupos, sí se detectaron correlaciones positivas entre UDCA y la bacteria Collinsella, conocida productora de este ácido biliar, lo que podría explicar las tendencias encontradas, según determinó el equipo de investigación.
Finalmente, el análisis integrado del perfil de ácidos biliares permitió identificar una subpoblación dentro del grupo control con un patrón similar al de la población pediátrica con esteatosis hepática. El equipo de investigación subraya que estos resultados “sugieren que alteraciones tempranas en los niveles de ácidos biliares podrían reflejar un estado patológico incipiente, incluso antes de que existan manifestaciones clínicas evidentes, lo que remarcaría su papel prometedor en la predicción de la esteatosis hepática, aunque su potencial aplicación clínica debería explorarse en mayor profundidad”.
Referencia del artículo:
Chafino S, Tarancon-Diez L, Hurtado-Gallego J, Flores-Piñas M, Alcolea S, Olveira A, et al. Metabolomics for searching non-invasive biomarkers of metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease in youth with vertical HIV. Commun Med. 2025;5:433.
Un estudio liderado por la Universidad Rovira i Virgili ha seguido durante seis años a más de mil personas con sobrepeso u obesidad y otros indicadores metabólicos, como la hipertensión o niveles elevados de glucosa y colesterol
La obesidad sarcopénica —es decir, la combinación de un exceso de grasa corporal con una masa y fuerza muscular bajas— es un factor de riesgo para el deterioro cognitivo en adultos mayores. Así lo indica un estudio longitudinal liderado por investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y del Institut de Recerca Biomèdica CatSud, en colaboración con otros grupos del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER).
La investigación ha seguido durante seis años a 1.097 personas de entre 55 y 75 años con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico —un conjunto de factores de riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes como la hipertensión, un colesterol elevado o niveles altos de glucosa en sangre. El equipo investigador ha analizado si las personas que presentaban obesidad sarcopénica al inicio del proyecto eran más proclives al deterioro de diferentes áreas de la función cognitiva, evaluadas periódicamente mediante pruebas neuropsicológicas estandarizadas.
Los resultados desvelan que las personas con obesidad sarcopénica experimentaron un mayor declive en la función cognitiva global y general después de seis años y presentaron, además, un riesgo mayor de sufrir un deterioro cognitivo sutil, una fase inicial previa al deterioro cognitivo leve. En cambio, ni la obesidad por sí sola ni la sarcopenia aislada se asociaron con un peor rendimiento cognitivo, lo que apunta a que la combinación de ambas condiciones podría ser la responsable del impacto más negativo sobre la salud cerebral.
“El envejecimiento con una composición corporal desfavorable puede tener implicaciones más profundas de lo que pensábamos”, señala Héctor Vázquez-Lorente, investigador del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV y primer autor del estudio. “Nuestros datos muestran que la obesidad sarcopénica puede acelerar el deterioro cognitivo incluso antes de que aparezcan síntomas clínicos”, añade.
Para Jordi Salas-Salvadó, catedrático de Nutrición de la URV, investigador ICREA Academia y autor sénior del artículo, estos resultados subrayan la importancia de la detección temprana: “Identificar la obesidad sarcopénica en adultos mayores podría ser clave para anticipar la evolución cognitiva y permitir intervenciones tempranas que ayuden a prevenir futuros casos de demencia”.
La obesidad sarcopénica es especialmente relevante en contextos con poblaciones envejecidas, altos niveles de sedentarismo y una prevalencia creciente de obesidad. Detectarla en la práctica clínica podría facilitar intervenciones más eficaces en las primeras fases del deterioro cognitivo: “Comprender cómo influye la composición corporal en la salud cerebral es fundamental para diseñar estrategias que frenen el declive asociado a la edad”, apunta Salas-Salvadó. Además, el catedrático reivindica que los resultados “refuerzan la necesidad de promover un estilo de vida saludable que combine actividad física, una alimentación equilibrada y el control del exceso de grasa corporal para frenar el aumento de la obesidad sarcopénica”.
Referencia: Vázquez-Lorente H, Paz-Graniel I, Margara-Escudero HJ, Martínez-González MÁ, Romaguera D, Urbistondo DM, Estruch R, Sánchez VM, Vidal J, Fitó M, Goñi N, Chaplin A, Zulet MA, Sacanella E, de Paz Fernández JA, Altés A, García-Gavilán JF, Konieczna J, Martínez JA, Salas-Salvadó J. Sarcopenic Obesity and Longitudinal Trajectories on Cognitive Performance and Subtle Cognitive Impairment Over 6 Years in Older Adults. J Cachexia Sarcopenia Muscle. 2025 Dec;16(6):e70158. doi: 10.1002/jcsm.70158. PMID: 41361860.
El grupo de investigación Infección e Inmunidad (INIM) del IISPV ha participado en un proyecto concedido en la convocatoria de investigación en salud 2025 de la Fundación “La Caixa”. El proyecto se enmarca en el área de enfermedades infecciosas y está centrado en el estudio del control virológico del VIH. Se trata de un trabajo coordinado por el Dr. Ezequiel Ruiz-Mateos del IBiS (Sevilla), en el que participan cuatro grupos en total, que han recibido una subvención de 999.952,40 €.
La ceremonia de entrega se celebró el 20 de noviembre en CosmoCaixa, en Barcelona, donde asistió Anna Rull como Investigadora Principal del grupo INIM del IISPV. Desde el mismo grupo también se subraya la participación de la unidad de enfermedades infecciosas del Hospital Joan XXIII.