Un estudio del IRB Catalunya Sud (antes IISPV) y del Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona descubre que estas vesículas actúan de manera diferente según la agresividad del tumor, abriendo nuevas vías para futuras estrategias terapéuticas.
El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en hombres en muchos países occidentales. En la demarcación de Tarragona se diagnostican cerca de 670 casos nuevos cada año, y a escala estatal la cifra supera los 30.000. Aunque muchos tumores tienen un crecimiento lento, otros pueden progresar y diseminarse, por lo que entender qué factores impulsan esta agresividad es esencial para mejorar el pronóstico de los pacientes.
En este contexto, investigadores del Grup de Recerca en Biomarcadors de Malalties i Mecanismes Moleculars (DIBIOMEC) de l’Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB Catalunya Sud, antes IISPV), en colaboración con los Servicios de Urología y Anatomía Patológica del Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona, han dado un paso importante. Su estudio, recientemente publicado, demuestra por primera vez que las vesículas extracelulares (pequeñas partículas liberadas por las células) derivadas del tejido adiposo que rodea la próstata (tejido adiposo periprostático, PPAT) modulan el comportamiento de las células tumorales de manera diferente según el grado de riesgo del cáncer.
El trabajo, liderado por la Dra. Matilde R. Chacón y el Dr. Xavier Ruiz-Plazas, y realizado con un equipo multidisciplinario, ofrece una nueva visión sobre cómo el microambiente tumoral —y en concreto la grasa periprostática— “dialoga” con el cáncer e influye en su evolución.
Por un lado, se observan efectos dependientes del riesgo. Es decir, las vesículas derivadas del tejido adiposo periprostático de pacientes con cáncer de próstata de bajo riesgo estimulan principalmente la proliferación de las células tumorales. En cambio, las vesículas obtenidas de pacientes con tumores de alto riesgo no aumentan la proliferación, pero sí potencian la capacidad de migración de las células cancerosas y estimulan la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos), dos procesos clave para la progresión y diseminación del tumor.
Por otro lado, estas vesículas también afectan al microambiente tumoral. Además de actuar sobre las células cancerosas, influyen en otras células del entorno. Las vesículas de bajo riesgo promueven un perfil proinflamatorio e inmunosupresor en macrófagos (células del sistema inmunitario), lo que podría contribuir a crear un entorno favorable al tumor en etapas iniciales.
Otro hallazgo importante es la activación de vías de señalización, ya que los efectos observados se relacionan con la activación de rutas moleculares clave en el cáncer.
Este descubrimiento muestra que el tejido adiposo periprostático no es un simple observador, sino un actor activo y dinámico que modula el comportamiento del cáncer de próstata según la agresividad de la enfermedad. Las vesículas extracelulares derivadas de este tejido emergen como nuevos factores diana para desarrollar futuras estrategias terapéuticas destinadas a interferir en la comunicación entre el tumor y su microambiente, especialmente en los casos de mayor riesgo de progresión.
Aunque los resultados se han obtenido en modelos in vitro y serán necesarios estudios adicionales en modelos más complejos, este trabajo representa un avance importante en la comprensión de la biología del cáncer de próstata y abre una vía prometedora para la investigación translacional.
Enlace a la publicación científica:
Arreaza-Gil V. et al. Periprostatic adipose tissue-derived extracellular vesicles modulate prostate cancer cell behaviour in vitro according to tumour grade. Mol Med (2026).
PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41566212/
DOI: 10.1186/s10020-026-01422-7