Una nueva investigación del IRB CatSud e ISGlobal relaciona la nutrición de los adolescentes con el bienestar emocional, el rendimiento cognitivo y la toma de decisiones a largo plazo
La adolescencia es un periodo crítico para la maduración cerebral, y los hábitos alimentarios desempeñan un papel fundamental en este proceso. Un nuevo estudio liderado por el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, antes IISPV), en colaboración con el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), un centro impulsado por Fundación ”la Caixa”, revela que el consumo de alimentos ultraprocesados se asocia a mayores dificultades emocionales y conductuales. Por el contrario, optar por la dieta mediterránea se relaciona con una mejor función ejecutiva. La investigación, titulada Dietary Patterns and Neuropsychological Function in Adolescents: A Cross-sectional and Longitudinal Study, ha sido publicada en BMC Medicine.
El estudio, dirigido por el Grupo de Investigación en Neurociencia Clínica y Epidemiológica (NeuroÈpia) del IRB CatSud, analiza datos de una muestra de 653 adolescentes, de 12 a 16 años, del área metropolitana de Barcelona (estudio Smart-Snack) y subraya la importancia de la nutrición durante la adolescencia, etapa en la que el cerebro aún está en desarrollo, especialmente la corteza prefrontal, implicada a su vez en la toma de decisiones y el control de los impulsos.
Los hábitos alimentarios se analizan en el presente estudio mediante cuestionarios de frecuencia de consumo para medir la adherencia a la dieta mediterránea y la ingesta de ultraprocesados. La función neuropsicológica se evalúa con un conjunto de pruebas informatizadas estandarizadas que miden atención, memoria de trabajo, inteligencia fluida, toma de decisiones y reconocimiento emocional. Los resultados conductuales y emocionales también se evalúan mediante cuestionarios validados.
Efectos opuestos en el cerebro adolescente
Los resultados muestran una clara divergencia entre ambos patrones alimentarios. Alexios Manidis, investigador principal del estudio, señala que un mayor consumo de ultraprocesados, como bebidas azucaradas, bollería industrial y carnes ultra-procesadas, se asocia con un peor rendimiento en la identificación de emociones y en el mantenimiento del estado de alerta. Además, los adolescentes con alta ingesta de ultraprocesados reportan más síntomas de ansiedad y depresión y mayores dificultades conductuales totales.
En contraste, una mayor adherencia a la dieta mediterránea —rica en frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva— se asocia con menos problemas de conducta y mejores puntuaciones en atención ejecutiva.
Sin embargo, en el seguimiento a seis meses, solo el consumo inicial de ultraprocesados mostró asociaciones longitudinales con los síntomas de internalización y la toma de decisiones, mientras que la adherencia a la dieta mediterránea no mostró efectos longitudinales. “Esto podría sugerir que los beneficios de la dieta mediterránea requieren un mantenimiento continuo, mientras que los efectos de los ultraprocesados pueden ser más duraderos”, comenta Manidis, lo que refuerza la importancia de mantener hábitos saludables de forma continuada.
Validación objetiva mediante biomarcadores
El estudio también incluye un análisis de marcadores biológicos en orina en una submuestra de 257 participantes y sus resultados son que los adolescentes que consumen más ultraprocesados tienen menos compuestos derivados de alimentos vegetales y más de los asociados al procesado, lo que confirma la fiabilidad de los cuestionarios dietéticos.
Christopher Papandreou, profesor adjunto de la Universidad Helénica del Mediterráneo (Creta, Grecia) y coautor principal del estudio, señala que “la alimentación de los adolescentes se está orientando hacia los alimentos ultraprocesados” y advierte de que este cambio “puede estar contribuyendo al aumento de los problemas de salud mental entre los jóvenes”.
Jordi Julvez, el investigador al frente del Grupo de Investigación NeuroÈpia del IRB CatSud – ISGlobal, recuerda que “la adolescencia es un periodo de gran remodelación cerebral” y explica que la alimentación “puede influir en cómo los adolescentes regulan sus emociones y toman decisiones complejas”.
Los investigadores concluyen que estrategias futuras, como sustituir los snacks procesados en entornos escolares por alternativas densas en nutrientes como frutos secos y fruta fresca, podrían ser efectivas para fomentar mejoras sostenidas en la regulación emocional y la función cognitiva.
Referencia bibliográfica del estudio
Manidis, A., Ayala-Aldana, N., Bernardo-Castro, S., Pinar-Martí, A., Galkina, P., Fernández-Barrés, S., Ramirez-Carrasco, P., Lamuela-Raventós, R. M., Papandreou, C., & Julvez, J. (2026). Dietary patterns and neuropsychological function in adolescents: a cross-sectional and longitudinal study. BMC Medicine, 10.1186/s12916-026-04658-6. Advance online publication. https://doi.org/10.1186/s12916-026-04658-6
• El proyecto IUNS ACTIVATOR analizará las brechas en la investigación en nutrición en Asia y su impacto en las políticas de salud
• La iniciativa quiere dar voz al continente asiático en la literatura científica y prepararlo para afrontar retos nutricionales
Un proyecto liderado por el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, antes IISPV) y la Universitat Rovira i Virgili (URV) evaluará el estado de la investigación en nutrición en Asia, identificando las brechas y necesidades existentes en este ámbito. Lo hará gracias a una subvención de la International Union of Nutritional Sciences (IUNS) de 5.000 dólares.
Con esta ayuda, durante los próximos cuatro años el equipo IUNS ACTIVATOR trabajará en la evaluación de la investigación en nutrición, reflexionará sobre cómo se alinea con las prioridades regionales y su impacto en las políticas públicas de salud. También se centrará en dinamizar los esfuerzos para generar evidencias relevantes a escala regional con el objetivo de mejorar la salud, tanto mediante mentoría como mediante la participación de actores clave.

“Llevar a cabo este estudio es significativo porque hay una escasa representación asiática en la literatura científica mundial. Es necesario identificar las necesidades que existen en el campo de la nutrición para saber si la investigación en Asia está preparada para afrontar sus retos específicos, enmarcados en una transición nutricional y en una creciente carga de enfermedades no transmisibles”, explica Sangeetha Shyam, investigadora del IISPV-URV, implicada en el proyecto IUNS ACTIVATOR: ‘Evaluación decenal asiática de la nutrición, reflexión y dinamización de esfuerzos para el futuro’.
El equipo responsable del proyecto reúne a 26 investigadores de 13 países de Asia y Europa, especializados en nutrición, metainvestigación y comunicación científica. Los objetivos del estudio buscan, además, implicar a los jóvenes para garantizar la relevancia y la sostenibilidad de las soluciones propuestas.
El proyecto cuenta con el apoyo de la Diputació de Tarragona, que ha concedido una ayuda de 100.000 euros para tirar adelanta la iniciativa

El Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) (que a partir de 2026 será el Institut d’Investigación Biomèdica Catalunya Sud – IRB CatSud) impulsa el proyecto XISS para la integración de la investigación biomédica y la innovación social. El proyecto tiene como objetivo transformar el sistema sanitario de la provincia mediante la conexión efectiva entre investigación biomédica, innovación tecnológica y participación ciudadana, con un impacto directo en la salud y el bienestar de la población. Esta iniciativa cuenta con la colaboración de la Diputació de Tarragona, que ha concedido una ayuda por importe de 100.000 €, para sacar adelante esta iniciativa.
El proyecto ha hecho posible los estudios previos para la creación de la Unitat d’Investigació Clínica Catalunya Sud (UiC), que estará ubicada en el Hospital Universitari Sant Joan de Reus y que estará coordinada en colaboración con las tres regiones sanitarias (Camp de Tarragona, Terres de l’Ebre y Baix Penedès). Esta infraestructura permitirá desarrollar ensayos clínicos avanzados, incluyendo estudios de fase Y en oncología, así como investigaciones multicéntricas en enfermedades cardiovasculares, metabólicas, infecciosas y neurodegenerativas.
La UiC facilitará la incorporación de pacientes de zonas rurales o geográficamente dispersas, reduciendo desigualdades e incrementando el acceso a la innovación terapéutica. Además, la interoperabilidad de datos y la implementación de servicios de telemedicina aseguran la igualdad de oportunidades en el acceso a los ensayos clínicos.
Impacto territorial y social
El proyecto alcanza 184 municipios y 10 comarcas de la provincia de Tarragona, con la participación de agentes locales y socioeconómicos (ayuntamientos, hospitales, centros de atención primaria, universidad, sociedad civil, asociaciones de pacientes, empresas biotecnológicas y farmacéuticas, clústeres empresariales y empresas emergentes).
Entre los resultados ya logrados destacan:
Una respuesta a las desigualdades
El análisis del Registr Espanyol d’Estudis Clínics muestra que la provincia de Tarragona tiene una concentración de ensayos clínicos muy inferior a la de Barcelona (21,89 por millón de habitantes ante 114,89). El proyecto XISS da respuesta a esta necesidad, asegurando una distribución más equitativa de recursos y estructuras de investigación clínica en Cataluña.
El proyecto XISS se posiciona como referente nacional en la traslación de conocimiento científico hacia la práctica clínica, promoviendo un sistema sanitario centrado en la persona, el territorio y la reducción de las desigualdades sociales y geográficas.
