Una mayor ingesta de vitamina K durante el embarazo se relaciona con un mejor desarrollo neurocognitivo infantil

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Una mayor ingesta de vitamina K durante el embarazo se relaciona con un mejor desarrollo neurocognitivo infantil

Una investigación de la URV, el IRB CatSud y ISGlobal aporta la primera evidencia de esta relación en más de un millar de madres y sus bebés

 

Foto de PNW Production

La nutrición materna es clave para el desarrollo cognitivo de los bebés, pero algunos nutrientes han recibido menos atención en la investigación científica. La vitamina K, conocida sobre todo por su papel en la coagulación sanguínea, es un buen ejemplo. Aunque está presente en verduras de hoja verde y en aceites vegetales, y participa en procesos relacionados con el metabolismo de la glucosa, la insulina y la actividad antioxidante y antiinflamatoria, hasta ahora no se había estudiado su posible influencia en el desarrollo neurológico infantil.

Un nuevo estudio liderado por equipos de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y el IRB CatSud (antes IISPV), en colaboración con ISGlobal, aporta la primera evidencia que relaciona la ingesta materna de vitamina K1 (filoquinona) con el neurodesarrollo infantil.

La investigación ha sido dirigida por Mònica Bulló, responsable del grupo de Nutrición y Salud Metabólica de la URV y del centro de investigación TecnATox, y por Jordi Júlvez, investigador del IRB CatSud. Los resultados se han publicado en la revista científica Pediatric Research.

El estudio analizó a 1.080 mujeres embarazadas y a sus hijos de la cohorte BiSC. Para estimar la ingesta de vitamina K, las participantes respondieron un cuestionario de frecuencia alimentaria con 114 ítems. Después, se evaluaron diferentes áreas del neurodesarrollo infantil —cognición, desarrollo socioemocional y físico, comunicación y comportamiento— en varias etapas de la primera infancia.

Los datos muestran que una mayor ingesta de vitamina K durante el embarazo se asocia con puntuaciones más altas en el desarrollo global de los niños, así como con mejoras específicas en las habilidades cognitivas y el desarrollo físico. El estudio también indica que duplicar las recomendaciones actuales de vitamina K para la población general podría relacionarse con mejores competencias de comunicación y lenguaje expresivo. Aunque es un estudio observacional y no permite establecer una causalidad directa, el equipo investigador considera que abre nuevas vías para profundizar en el papel de la nutrición materna en el desarrollo neurocognitivo.

“Las evidencias obtenidas sugieren que la vitamina K podría tener un papel beneficioso, y esto podría llevar a futuras recomendaciones dietéticas específicas para mujeres embarazadas, con el objetivo de promover un desarrollo cognitivo óptimo durante la primera infancia”, explica la catedrática de la URV, Mònica Bulló.

Referencia bibliográfica:

Mateu-Fabregat, J., Panisello, L., Novau-Ferré, N. et al. Maternal dietary phylloquinone intake (vitamin K1) and early childhood neurodevelopment. Pediatr Res (2025). https://doi.org/10.1038/s41390-025-04543-7